Los estudiantes de la Comarca del Bidasoa, en vilo tras una PAU marcada por cambios y exámenes más complejos
La selectividad en Euskadi se celebró los días 2, 3 y 4 de junio con un examen competencial que ha generado debate, especialmente en matemáticas, mientras el alumnado espera las calificaciones

Más de 13.000 estudiantes de Euskadi se han enfrentado este año a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), conocida hasta ahora como Selectividad. Las calificaciones se publicarán mañana a las 12 del mediodía, en un momento que muchos describen como “el verdadero día clave” tras semanas de preparación intensa.
Esta convocatoria ha sido la primera completamente adaptada a un nuevo modelo de examen más competencial, una novedad que ha generado debate tanto entre alumnado como profesorado. En Euskadi, además, han surgido quejas por la dificultad de algunas pruebas, especialmente matemáticas, donde varios estudiantes aseguran haberse encontrado con un formato inesperado.
“Ahora toca esperar, pero ya estamos más tranquilos”
Dos estudiantes de Irun, Adriana Cienfuegos (LASALLE IRUN) y Garikoitz Solana (Instituto Pío Baroja), han explicado cómo han vivido la experiencia tras finalizar los exámenes.
Ambos coinciden en que los días previos fueron los más duros. “Las dos o tres semanas anteriores he estado en casa todo el día, estudiando y rechazando muchos planes”, explicaba Adriana. Aun así, añade que intentó mantener la calma: “He dormido bien y eso ha ayudado bastante”.
Garikoitz describe una sensación parecida tras terminar: “Estás más tranquilo, pero hasta que no salen las notas no terminas de relajarte del todo. Es como quitarte un peso enorme de encima”.
Matemáticas, el examen más polémico
Uno de los puntos más comentados ha sido la prueba de matemáticas. Según varios alumnos, el nuevo formato competencial sorprendió por su dificultad y extensión.
“En el examen la primera hoja era muy larga y había que leerla varias veces para entenderla. Eso te pone nervioso desde el principio”, explicaba Garikoitz. “El problema no era solo la dificultad, sino el tiempo y la forma de plantearlo”.
El estudiante también señalaba la falta de familiaridad con este modelo: “Los exámenes de otros años no tenían nada que ver. No estábamos del todo preparados para algo así”.
En la misma línea, algunos alumnos consideran que ha habido una falta de coordinación entre centros: “Quizá no había suficiente comunicación entre quienes diseñan el examen y los profesores del bachillerato”, apuntaba Garikoitz.
“Hay cosas que no hemos visto en todo el curso”
Adriana, que quiere estudiar Medicina, también reconoce que la experiencia ha sido exigente, aunque mantiene la motivación: “Es una carrera larga, pero me sigue gustando mucho. Ayudar a la gente es lo que me motiva”.
Sobre el examen, es crítica con algunos contenidos inesperados: “Llegar al examen y ver cosas que no habíamos visto en todo el curso complica mucho la situación”.
Entre el futuro y la espera de resultados
Pese a la tensión, ambos estudiantes coinciden en la sensación de alivio tras terminar la PAU. “Cuando entregas el último examen es un subidón enorme”, explican. “Sales con la sensación de que por fin ha acabado todo”.
Ahora, con las notas a punto de publicarse, la incertidumbre vuelve a aparecer. Algunos lo viven con optimismo: “Creo que me va a dar la nota para lo que quiero hacer”, afirma Garikoitz, que aspira a estudiar Periodismo y Comunicación.
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