miércoles, 27 de agosto de 2025

La AP-8 registra siete kilómetros de retenciones a la altura de Irun

Noticia publicada en Diario Noticias de Gipuzkoa, el martes día 28 de Agosto de 2025.

La AP-8 registra siete kilómetros de retenciones a la altura de Irun

Además, la GI-631 se encuentra cortada, en ambos sentidos, en el kilómetro 23, en Azkoitia, por obras

La carretera AP-8

La carretera AP-8 Iker Azurmendi

La autopista AP-8 registra este miércoles por la tarde siete kilómetros de retenciones a la altura de la localidad guipuzcoana de Irun, sentido la localidad de Baiona.

8 kilómetros de retenciones

Según informa la Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco, hacia las cinco de la tarde, las retenciones alcanzan los ocho kilómetros en el paso fronterizo, sentido Francia, como viene siendo habitual estos días por el tráfico estival.

La Gi-631, cortada

Además, la GI-631 se encuentra cortada, en ambos sentidos, en el kilómetro 23, en Azkoitia, por obras.

Gran afluencia

Estas retenciones son habituales en la segunda quincena de agosto, como consecuencia de la gran afluencia de vehículos que se dirigen hacia Francia y el norte de Europa tras las vacaciones estivales.

Las retenciones se forman a partir de la estación de peaje de Biriatu, ya en suelo francés, tal y como ha ocurrido todos los días durante esta semana

martes, 26 de agosto de 2025

Versum: una cerveza inclusiva con acento irundarra

Noticia publicada en Diario Noticias de Gipuzkoa, el martes día 26 de Agosto de 2025.

Versum: una cerveza inclusiva con acento irundarra

Tras años de experiencia en el sector, el irundarra Mikel Llucia ha lanzado su propio proyecto cervecero con tres variedades artesanas y sin gluten.

El irundarra Mikel Llucia acaba de lanzar su propia marca de cervezas artesanales, llamada Versum.

El irundarra Mikel Llucia acaba de lanzar su propia marca de cervezas artesanales, llamada Versum. A.M.S.

Tras más de quince años de experiencia en el mundo cervecero, el irundarra Mikel Llucia Gil ha decidido dar un paso más y emprender su propio camino con Versum, una marca de cerveza artesanal sin gluten que busca su lugar en el mercado con una filosofía clara: elaborar cerveza para todos.

La historia de Versum comienza mucho antes de su lanzamiento oficial. En 2005, Mikel y su tío Antonio Llucia se embarcaron en la aventura de tomar las riendas de la cervecería Boulevard del barrio Anzaran de Irun. Al tratarse de un local alejado del centro, apostaron por la diferenciación. “El dueño anterior ya había empezado a introducir cervezas diferentes, y como a nosotros también nos gustaba, empezamos a investigar. En aquella época todo era importación: belgas, alemanas, checas…”, recuerda Mikel

Su inquietud les llevó a ofrecer cervezas como BrewDog, pionera en popularizar las IPAs en Europa. “Hoy en día es una cervecera muy conocida a nivel mundial, pero en aquella época todo era distinto, casi nadie conocía las IPAs ni la marca. De hecho, Antonio llegó a contactar directamente con ellos”, cuenta Llucia.

De los comienzos de Boulevard recuerda igualmente que apenas existían marcas nacionales de cerveza artesana, más allá de Naparbier, DouGall's o Guineu. Poco a poco el panorama fue extendiéndose, y con él también la implicación de los Llucia. Muestra de ello es que en colaboración con Ficoba y las cerveceras Bidassoa Basque Brewery y Mala Gissona, organizaron durante tres años la feria Bask’n’Brew, una experiencia que les permitió conocer a fondo el sector y apasionarse aún más por este mundo.

Nuevos caminos

Pero la pandemia supuso un punto de inflexión. Buscando cambiar de aires, el actual responsable de Versum decidió dejar la cervecería y emprender nuevos caminos. Así, pasó más de cuatro años trabajando en Hopa Beer Denda, una tienda donostiarra especializada en cervezas, actividad que compaginaba con labores comerciales en Irun y Hondarribia, lo que le permitió conocer a muchos hosteleros de la comarca.

El nacimiento de su hijo supuso otro momento clave. Con el objetivo de poder compaginar la vida familiar y profesional surgió la idea de elaborar sus propias cervezas. “Conozco bien el sector y el mercado, y me pareció un proyecto viable, bonito e ilusionante”, explica. Así empezó a dar forma a la idea, pensando en qué podía funcionar realmente para hosteleros y consumidores.

Una rubia, una IPA y una tostada

De esta manera nació Versum, una marca de cervezas artesanales que, por el momento, cuenta con tres variedades. Por un lado, Ekia, una West Coast IPA de color dorado anaranjado. Se trata de una cerveza lupulada, con aroma y sabor intensos a cítricos y con notas afrutadas, florales, de pino y de resina. Por otro lado, Oreka, una Amber Ale o tostada, que su creador define como "ligera y sabrosa, con matices afrutados y fondo acaramelado". La lista se completa con Edabe, una Saison rubia y refrescante, con un aroma y sabor a frutas y cereales, con notas florales, cítricas y especiadas. 

“Me parecía importante ponérselo fácil al hostelero o al comercial, que no pueden estar veinte minutos explicando a los clientes algo que además quizá tampoco entiende demasiado bien. Por eso mi idea fue simplificarlo todo y que se puedan vender como una rubia, una tostada y una IPA. Además, he hecho un tríptico descriptivo para que tengan la información a mano”, relata.

Cerveza para todo el mundo

Más allá de sus características, el sello diferenciador de Versum se encuentra en que los tres productos están elaborados sin gluten. “No cambia ni el sabor ni el precio, y permite llegar a un público mucho más amplio”, explica su responsable. “Es mi visión de compartir todo y que haya birra para todo el mundo”, afirma. Y es que la inclusión es uno de los pilares del proyecto de Llucia, cuya ama es la presidenta de Aurreratu Elkartea, una asociación de madres y padres de niños y niñas con necesidades especiales. Esta circunstancia ha influido en que ese valor se encuentre muy presente en su forma de entender la vida.

En cuanto al origen de Versum, este se encuentra en una cerveza casera que elaboraron para un concurso de cerveceros caseros organizado por ‘el Boule’ en 2018. La receta ganadora se llevó a producción y posteriormente Mikel la rescató para, cambiando algunos lúpulos, fabricarla en la cervecería Pagoa de Oiartzun y en otras instalaciones de Cantabria. 

Música y poesía

Lo que sí mantuvo fue el nombre, que proviene del latín y significa ‘verso’ o ‘universo’. Este hace referencia a la música como lenguaje universal. Mikel, que también es músico, ha querido que cada cerveza lleve en su etiqueta un pentagrama con notas de canciones propias, así como poemas y letras que, de forma sutil, cuentan la historia del estilo de cerveza y su origen. Todos los textos provienen de canciones propias, salvo el de Ekia, que pertenece a una canción de su antiguo grupo de música, Mamut. 

Otra de las apuestas del impulsor de Versum es el kilómetro cero y la venta directa: “Así puedes cuidar el producto y al cliente”, asegura.  Y aunque reconoce que lo más difícil es darse a conocer, confía en que el producto hable por sí solo. Por el momento, los amantes de la cerveza artesanal podrán encontrar esta bebida local en los bares Aia, Eskina, Boulevard y Silver River y en las tiendas Orlegi, Belarrak Ekodenda, Deperita y Vinos Kupel de Irun; así como en los establecimientos hosteleros Badia, Tatapas, Danontzat, Santamaría y Basque y en el comercio Baratze de Hondarribia.

De cara al futuro, el objetivo de Mikel es que estas tres primeras elaboraciones permanezcan en la oferta de Versum y, si resulta viable, ampliar esta con nuevas recetas que ya tiene en mente, entre las que se encuentra una totalmente innovadora: una cerveza negra sin gluten.

domingo, 24 de agosto de 2025

La tienda de discos Bloody Mary cumple 35 años: “A mí la música me ha salvado la vida”

Noticia publicada en Diario Noticias de Gipuzkoa, el domingo día 24 de Agosto de 2025.

La tienda de discos Bloody Mary cumple 35 años: “A mí la música me ha salvado la vida”

El 29 de octubre se cumplirán tres décadas y media desde que Juancar García e Idoia Rodríguez comenzaron este proyecto

Marcos García y Juancar García posan con una de las nuevas bolsas que han encargado para la tienda de discos Bloody Mary de Irun.

Marcos García y Juancar García posan con una de las nuevas bolsas que han encargado para la tienda de discos Bloody Mary de Irun. Ruben Plaza

En un momento en el que las plataformas de streaming y el consumo digital parecen haber desbancado al formato físico, la tienda de discos y promotora Bloody Mary de Irun da su do de pecho o, más bien, su riff más vibrante. El próximo 29 de octubre el veterano comercio de Irun cumplirá 35 años. No obstante, los fastos ya han comenzado. El jueves pasado programaron el concierto de Frankie & The Witch Fingers en la sala Psilocybenea de Hondarribia –al día siguiente repitieron en Bilbao– y seguirá el 26 de octubre, en la misma sala de la localidad de la costa guipuzcoana, con La Luz y Exnovios, al tiempo que han preparado un mini-tour para The Limiñanas en la sala Wagon de Madrid –4 de noviembre– y en la casa de cultura de Intxaurrondo –5 de noviembre–.

Aún así, el plato fuerte de este aniversario será un nuevo “festival de guitarras” que Bloody Mary ha organizado, también en Intxaurrondo, el 3 y 4 de octubre, y que han bautizado como Bolo-Bolo Weekend. 

Juancar García, un irundarra que confiesa que la música le “ha salvado la vida”, lidera este proyecto desde hace tres décadas y media, una iniciativa que emprendió con su pareja, Idoia Rodríguez, y a la que recientemente se ha sumado uno de sus hijos, Marcos. La tienda se encuentra situada en el número 9 de la calle Cipriano Larrañaga y, desde fuera, su cartel y marcos rojos evocan al cocktail que da nombre al negocio. En su interior, cientos y cientos de vinilos y discos. Y no, los clientes no son veteranos nostálgicos del pasado. “A esta tienda vienen muchísimos jóvenes, ¡para que luego digan que no compran discos!”, explica García, que añade que esto es debido a que siempre intenta tener en su tienda novedades de grupos actuales, sin renunciar por supuesto, al pasado: “Hay muchísimas bandas jóvenes que son muy buenas”.

Los inicios

El comerciante y promotor recuerda cómo fueron los inicios de Bloody Mary, en 1990. Juancar García trabajaba en la Agencia de Aduanas, en el momento en el que ésta iba a cerrar. Así que con su pareja Idoia pensaron en abrir una tienda de discos. Fue una época en la que abrieron muchos comercios de este tipo como Beltza Records, Power, Bertso-Hop o Subrecord. “Eran buenos tiempos para el formato físico, sobre todo, euskaldun. Grupos como EH Sukarra o Su Ta Gar vendían muchísimo”, comenta. 

Con el paso del tiempo, no obstante, este tipo de tiendas fueron desapareciendo, prevaleciendo las de segunda mano. Aunque la de Irun, con esa línea de trabajo centrada en descubrir lo más novedoso, sigue con una “actividad potente”. Eso sí, Bloody Mary no solo vende en Irun o a clientes de Gipuzkoa, Internet les ha abierto la oportunidad de llegar a aficionados de todo el Estado y también de otros rincones de Europa.

Pese a los años transcurridos, confiesa García, no ha perdido ninguna gana de conocer y de parar, siempre ha estado activo, in crescendo, ávido por conocer algo nuevo. Después de abrir la tienda llegó una nueva línea de actividad, los conciertos. Así, al igual que han hecho ahora con el 35º aniversario, comenzaron a programar bandas que les parecían interesantes coincidiendo con efemérides de la tienda, casi, a modo de autorregalo. “Siempre decía que no había pérdidas, porque cuando celebras tu cumpleaños pagas las cervezas”, ríe.

Todo fue “a más y a más”. Como promotores comenzaron a hacer pequeñas giras y hace casi 20 años que se lanzaron a organizar el Andoaingo Rock Jaialdia. “Siempre he estado activo, porque el mundo musical ha estado activo”, apunta García, que aclara que su querencia ha sido siempre hacia lo underground, no porque lo mainstream no le interesase, sino porque hay otros medios que ya cubren ese espacio: “Yo intento descubrir a las bandas e intentar traerlas”. Descubrir a talentos emergentes y ayudarles, reconoce, le resulta lo “más gratificante” de su labor.

¿Y cuál es la clave del éxito? Juancar García lo tiene claro, que hay más gente en el mundo que piensa como él: “Me he sentido arropado por otros a los que también les gusta la música como a mí”.

El futuro

Tras acabar el posgrado de Creación en la Elías Querejeta Zine Eskola en 2021, Marcos García se sumó al proyecto de su padre, sobre todo, en lo que se refiere a la producción de conciertos y del Andoaingo Rock Jaialdia. Reconoce que se siente más cómodo en ese aspecto ayudando a “proteger” la escena musical y ofreciéndole nuevos espacios. Preguntado Juancar por una posible jubilación, bromea: “Algún día tendré que hacerlo”. Ahora tiene 61 años y reconoce que hay clientes que se ponen la tirita antes de la herida y que se lamentan ya imaginando el día que Bloody Mary, como tienda, cierre la persiana. Por de pronto, Juancar García ha hecho una nueva tirada de 5.500 bolsas con el logo de la tienda y no piensa retirarse hasta que se agoten. Espermos que tarden en hacerlo.