Unai Macias NTM
Irun | 27·04·26 | 20:34
Irun | 27·04·26 | 20:34

Alarde tradicional de Irun. Ruben Plaza
El próximo 29 de mayo el Tribunal del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº2 de Irun analizará la petición de medidas cautelares solicitadas por el tambor mayor del Alarde Tradicional hasta el pasado año, de momento, expedientado y suspendido de su cargo por la Junta del Alarde por “conducta inapropiada”.
Esta decisión llegará después de que el mismo Juzgado haya rechazado tomar una decisión sin antes escuchar a las dos partes. Esta noticia llega tras haber emitido la Junta del Alarde un comunicado a media tarde, recordando los motivos que provocaron la sanción impuesta, y que hay abiertas diligencias en el ámbito penal en un juzgado de la localidad de las que no forma parte, añadiendo que “desconoce en qué medida dicho procedimiento penal pudiera eventualmente incidir en el desarrollo o el resultado del procedimiento civil en curso”.
En un comunicado en respuesta al emitido por la Junta del Alarde, la representación legal del tambor mayor ha manifestado que la otra parte “lejos de actuar con la prudencia que exige un procedimiento judicial en curso, traslada a la ciudadanía una información parcial, interesada y tergiversada”, añadiendo como se ha comentado en anteriores líneas, que la medida cautelar no está desestimada, y que el auto indica que no se va a tomar una decisión “sin oír previamente a la Junta del Alarde”.
En el mismo escrito, solicita respeto a la Junta del Alarde, a la vez que se manifiesta que “utiliza sus comunicados para condicionar la opinión pública, atribuyendo al procedimiento judicial efectos que no se corresponden con la realidad procesal”, además de añadir que en el ámbito penal hasta el momento solo existen diligencias que “en ningún caso puede confundirse ni instrumentalizarse dicho procedimiento con la impugnación civil de una sanción privada acordada en el seno de la Ordenanza del Alarde” al estar en “planos distintos, con objetos distintos y consecuencias jurídicas distintas”.
Irun | 27·04·26 | 18:09

Julen, dueño del Bar Arantxa Unai Macias
Hace ya casi tres meses un matrimonio de ancianos del barrio de Ventas, en Irun, decidió acometer una reforma en su casa que ha acabado tornándose en una pesadilla, pero que ha acabado mostrando la solidaridad de algunos vecinos. A principios de febrero esta pareja contrató a un trabajador para realizar esta obra que ha terminado convirtiendo su casa en cualquier cosa menos un hogar. Julen, dueño del Bar Arantxa, hace años que conoce a este matrimonio, ofreciéndose a subirle la compra cuando hiciera falta. Es en uno de estos momentos cuando vio la forma en la que se estaba llevando a cabo la reforma: “los suelos estaban mal colocados, los recortes estaban hechos con serrucho... no soy experto, pero lo que vi era algo básico. Habría que rectificar todo, lo que ha hecho no sirve para nada”. Mientras tanto, faltan las puertas, y todo esto tras abonar una cantidad que no quiere revelar, pero que sí comenta que es de cuatro cifras.
Tras ver esta situación, y desconfiando en que esa obra llegue a término, ha decidido pasar a la acción. En sus redes sociales ha anunciado que toda la recaudación de este martes va a ir destinada a comprar materiales para poder terminar la reforma, teniendo un alcance que ni el propio Julen esperaba. Eso sí, respetando absolutamente el anonimato del matrimonio y teniendo cuidado de no mencionar los nombres en ningún momento por decisión de los afectados, y es que es la propia mujer de este matrimonio la que no quiere que se sepa: “No quiere dejarse ayudar. Su hija me ha comentado que le da incluso algo de vergüenza, pero es que soy humano, no podía dejarlo pasar” ha afirmado a este periódico. Tampoco ha querido mencionar el del trabajador, aunque sí ha comentado que hace tiempo que no va a este establecimiento, reconociendo haberlo visto ahí durante la obra y afirmando que se han “enterado de más obras que han terminado de mala manera”.
Julen, con el máximo respeto ha decidido hacer oídos sordos, por un mero hecho de humanidad, admitiendo que son clientes del bar que le dan ternura: “Lo que me importa es que no se gaste más dinero, ni ella ni sus familiares. El dinero que han pagado me comentan los familiares que lo dan por perdido. Yo no sé cuánto puedo recaudar, es un bar de barrio, pero si puedo comprar puertas, o comprar suelo para poder reparar los trozos que ya están mal se comprarán. Para lo que dé”.
Tal es la predisposición de ayudar de este hostelero que incluso se ha ofrecido a terminar él la obra: “A su hija le he dicho que si no termina esta semana, y visto lo visto así va a ser, que me lo diga. A la señora ya le dije en su día que no le dejara entrar, que mi cuñado y yo no somos obreros pero que algo haríamos. Hacerlo mejor que él es sencillo con conocimientos básicos”. Aunque no parece que vaya a hacer falta, el propio hostelero ha reconocido que “se ha ofrecido gente a poder ayudar, gente como albañiles, para terminar la obra de forma altruista”.
Julen, además, ha admitido que no esperaba que esta situación llegara a tanta gente, pero muchos vecinos de Irun se han enterado de esta situación: “Bastante gente me ha escrito, me he llevado una grata sorpresa ante la humanidad que muestra la gente”. Este es un buen ejemplo.
Irun | 27·04·26 | 15:38

Josu Iguiñiz y Gorka Álvarez en la presentación de las actividades Irun.org
El Ayuntamiento de Irun ha organizado diversas actividades en torno al Día Europeo de la Solidaridad y Cooperación Entre Generaciones, que se celebra el miércoles, y que contará con la colaboración de distintas entidades.
Una de estas actividades tendrá lugar en el Instituto Plaiaundi, y será un coloquio denominado “'Brecha Digital. ¿Separación o cooperación? ¿Cada vez más conectados/as o más solos/as?’”, que comenzará a las 11:30. Esta charla estará centrada en hacer entender cómo la tecnología ha cambiado los hábitos de relación, comunicación y participación, para de esta manera reflexionar sobre el papel de la tecnología, intercambiar conocimientos de manera intergeneracional y sustentar las bases de la cooperación entre la ciudadanía para generar comunidad.
Gorka Álvarez, delegado del área de Derechos Humanos, Memoria Democrática y Cooperación, ha comentado en rueda de prensa que esta realidad, lejos de generar una brecha generacional, “puede ser reinterpretada desde una perspectiva constructiva como una oportunidad para la cooperación intergeneracional, el intercambio de saberes y la creación de vínculos significativos”.
Por otro lado, el Espacio de Personas Mayores de Ventas va a acoger un concierto de los alumnos de la Musika Eskola de Irun, que se celebrará también el miércoles a las 17:30, con entrada libre hasta completar aforo. Además, en el mismo lugar va a tener lugar un taller de costura intergeneracional, ofrecido por Sonia Ruiperez, en el que los que participen harán una mochila. La inscripción a ambas actividades se ha de realizar a través de la página web del Consistorio.
A este respecto Josu Iguiñiz, delegado de bienestar social, ha afirmado que el objetivo de estas actividades es “sensibilizar sobre la importancia de la cooperación intergeneracional para el desarrollo social y la cohesión y fomentar la solidaridad entre jóvenes y mayores”.