Irun honra a Santiago con un gran concierto de polkas
La banda de música Ciudad de Irun vuelve a reunir a centenares de personas
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La plaza del Triángulo del barrio de Santiago de Irun ha vuelto a reunir a centenares de personas en el tradicional concierto de las polkas del señalado 25 de julio. Como es habitual, la banda de música Ciudad de Irun ha ofrecido un programa en el que ha combinado las piezas ineludibles en este concierto de la temporada de verano con otras del repertorio general.
La cita, que ha comenzado al mediodía librándose de la amenaza de las lluvias pero por momentos con un viento que agradecía sobre todo el tendido de sol, lo ha hecho a los sones del pasodoble 'Rubores', de Pascual Marquina, para seguir con la obertura contemporánea 'Smile Boulevard', de David Rivas, el compositor zamorano autor de 'Ecos de una batalla. San Marcial 1522'; después interpretar una selección de zarzuela 'Viva la zarzuela' arreglada por Juan A. Pérez; y cerrar la primera parte del concierto con 'Alvamar Overture', del también contemporáneo James Barnes.
Bajo la dirección del maestro titular Garikoitz González, la segunda parte de la cita, que trasciende al barrio de Santiago y ha reunido a centenares de irundarras y visitantes, ha estado dedicado a las melodías propias del enclave. La 'Diana' fue la primera de las dos obras de Pedro Larruquert que han sonado. Ha sido la que ha abierto fuego, ya que tras escuchar la marcha en honor a Aldapa, de Primitivo Azpiazu, la Banda ha interpretado el clásico 'Navegando sobre las olas' del citado 'Perico' Larruquert.
Tres trompetistas, protagonistas
Al vals le ha seguido una polka de Azpiazu, 'Agustín Recarte', que ha sido la primera oportunidad para escuchar a dos de los tres solistas del mediodía. Ha sido el turno de Beñat Otxoteko, acompañado de Markel Akerreta, que ha cargado sobre sí la responsabilidad e la segunda de las polkas, 'Mari Celi', de Federico Corto.
Tras él, y para cerrar el repertorio de polkas, Lander Mesonero ha sido el encargado de cerrar con la también clasiquísima 'Fille d'Eve', de Félix Boisson. El trompetista irundarra lleva una década desde que tomó el testigo de Eduardo Iglesias en un día tan señalado, que a su vez relevó a mediados de los 90 a otro histórico de la música irunesa como José Luis Amóstegui, a quien Larruquert dedicó la polka ‘María Asunción’.


