Jorge Arévalo: “La inteligencia artificial no va a sustituir puestos de trabajo, va a transformar las tareas”
Jorge Arévalo reivindica la Formación Profesional como una opción de futuro que combina empleabilidad, especialización y acceso a estudios universitarios

La publicación de las notas de acceso a la universidad deja cada año una mezcla de alegría, nervios y decepciones entre miles de estudiantes y sus familias. En este contexto, el exviceconsejero de Formación Profesional del Gobierno Vasco, Jorge Arévalo, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a quienes no han conseguido la nota esperada: hoy existen múltiples caminos para alcanzar los objetivos académicos y profesionales.
Durante una entrevista en Hoy por Hoy Irun, Arévalo destacó que el sistema educativo actual ofrece muchas más oportunidades que hace unas décadas y defendió el papel de la Formación Profesional (FP) como una de las alternativas más sólidas para construir un futuro laboral de calidad.
La FP y la universidad ya no son caminos separados
Uno de los principales cambios que ha experimentado el sistema educativo es la desaparición de la antigua división entre universidad y Formación Profesional. Según Arévalo, cada vez es más habitual que los estudiantes combinen ambas vías para construir perfiles profesionales más completos.
“La FP aporta capacidades, habilidades, destrezas y actitudes que complementan perfectamente los conocimientos adquiridos en la universidad”, explicó. Esta combinación, añadió, es especialmente valorada por las empresas, que buscan profesionales con formación técnica y experiencia práctica.
El exviceconsejero recordó que actualmente muchos estudiantes cursan un grado superior de FP antes de acceder a estudios universitarios, una fórmula que mejora notablemente sus opciones de inserción laboral.
Un mensaje para quienes no han logrado la nota deseada
Arévalo reconoció que recibir unos resultados por debajo de las expectativas genera frustración, especialmente cuando se ha realizado un gran esfuerzo durante el curso. Sin embargo, insistió en que no alcanzar una nota concreta no significa renunciar a una vocación.
En este sentido, recomendó valorar las posibilidades que ofrecen los ciclos formativos de grado superior, desde los que posteriormente también se puede acceder a la universidad.
“Que el disgusto se quede en un disgusto”, resumió, animando tanto a estudiantes como a familias a analizar las alternativas con calma y a pensar en el medio plazo.
La conexión con las empresas, una de las claves del éxito
Arévalo destacó además la fortaleza del modelo vasco de Formación Profesional, basado en una estrecha colaboración entre los centros educativos y el tejido empresarial.
Esta relación permite adaptar la formación a las necesidades reales del mercado de trabajo y preparar a los estudiantes para los perfiles profesionales que demandarán las empresas en los próximos años.
“La formación que se está dando es la que realmente se necesita hoy y la que se va a necesitar en el futuro”, señaló.
Inteligencia artificial: adaptación en lugar de sustitución
Uno de los asuntos centrales de la entrevista fue el impacto de la inteligencia artificial y la automatización en el empleo. Frente a los discursos más alarmistas, Arévalo defendió una visión basada en la adaptación y el aprendizaje continuo.
A su juicio, el reto consiste en identificar aquellas funciones que podrán asumir las nuevas tecnologías y reforzar las competencias humanas que seguirán siendo imprescindibles, como la creatividad, la capacidad de decisión, el trabajo en equipo o la resolución de problemas.
Por ello, destacó que la FP ya ha incorporado contenidos específicos relacionados con la digitalización y la sostenibilidad, dos ámbitos que marcarán el desarrollo económico de las próximas décadas.

