sábado, 28 de noviembre de 2009

San Juan, punto de encuentro


Noticia publicada en Diario Vasco el sábado 28 de Noviembre de 2009.


IRUN
San Juan, punto de encuentro
La plaza de Irun empieza a definirse matizando y detallando el planteamiento inicial. Durante su proceso de construcción, muy novedoso, no llegará a verse un gran agujero a cielo abierto
28.11.09 - 01:28 -
I. MORONDO/M.J. ATIENZA IRUN.


Las obras de la plaza de San Juan ya llevan cuatro meses incordiando. Aún quedan muchos más, otros veintidós por lo menos. Y eso solamente para el parking subterráneo y la plaza y los jardines superiores, porque después deberán ir llegando el auditorio, el hotel, la ampliación del Ayuntamiento. Será un proceso largo, y sin duda molesto, pero el resultado esperado es de los que merece la pena. Irun tiene dedicado su centro urbano a un gran aparcamiento de superficie, algo incomprensible en pleno siglo XXI.

El arquitecto Luis Uzcanga, cuyo proyecto ganó la votación ciudadana, plantea «dos zonas. Una entre el futuro auditorio y lo que actualmente es la rotonda y otra de ahí a la puerta del Ayuntamiento». La primera, algo distinta del planteamiento inicial, será «más de estancia, con más jardines; la segunda más despejada, entre otras razones, por el papel que debe desempeñar durante las fiestas de la ciudad». En cualquier caso, el arquitecto donostiarra afirma que «tendrá más carácter de estancia que en la actualidad, porque aunque se diferencien dos zonas, todo el conjunto será uno, conectado por elementos verdes de borde y recorridos peatonales».

El elemento que separa las dos zonas ha sido la parte menos comprensible de este proyecto, pero se va despejando la bruma que lo rodea. Se plantea ahora con una pérgola más reducida que la recogía la maqueta inicial. Además de ayudar a salvar la diferencia de cota existente, será uno de los accesos al primer piso del subsuelo, destinado a oficinas municipales y servicios culturales y bibliotecarios.

El carácter peatonal de San Juan convivirá con dos viales perimetrales, en las calles León Iruretagoyena e Iglesia. El primero unirá Colón con Prudencia Arbide y el segundo la cuesta San Marcial con la avenida de Navarra. «Hemos pensado las cotas de calzada de tal manera que si, en fiestas por ejemplo, se opta por cortar la circulación, todo se convierta en un único espacio peatonal», señala Uzcanga.

Construcción diferente

El proyecto es radical y ambicioso, incluso en esta fase de subsuelo y urbanización exterior. Cómo realizar semejante obra en uno de los espacios más concurridos de la ciudad ha sido una gran preocupación tanto para Uzcanga como para el Ayuntamiento. Finalmente, se opta por un sistema de arriba a abajo, en vez de de abajo a arriba; no habrá el gran agujero que parece necesitar la construcción de tres pisos subterráneos, será un concepto de trabajo en mina, salvando las distancias, claro.

La primera parte de esta fase de la obra, la que está en ejecución, sirve para trasladar los servicios subterráneos. Las infraestructuras de agua, luz, teléfono, gas, etcétera, cruzan por donde mañana aparcarán los coches y es necesario desplazarlas hacia los laterales de la plaza. Es el motivo de los trabajos que se ven en las calles Prudencia Arbide, Jesús, Iglesia. y en la propia plaza de San Juan. Esta actividad previa se prolongará hasta finales de año, de manera que, en enero, arrancará la construcción del aparcamiento y del resto de servicios.

Será ésta la fase novedosa de la construcción. Novedosa en Irun, porque el equipo de Uzcanga ya la ha empleado en otras obras: el mercado de San Martín, el Boulevard donostiarra. «También se usó ese sistema para el parking del Buen Pastor», apunta el alcalde, José Antonio Santano. La razón es importante, «es mucho más seguro que otros métodos. No digo que los otros sean inseguros, sólo que éste lo es más», dice Uzcanga. Un entorno de edificios consolidados como en el caso irunés o en los donostiarras mencionados, requiere máximo cuidado para que no se vean afectados.

«Todo empieza con una zanja en el perímetro del área de lo que será el parking», cuenta el alcalde. Unas máquinas, diseñadas a tal fin, abrirán huecos para que se inserten elementos estructurales que se rellenan de hormigón. Serán los muros de los tres pisos inferiores y evitarán que los trabajos en su interior afecten a lo que queda fuera. A partir de aquí empiezan las diferencias con otros métodos, porque no se excavará un gran agujero. Al contrario, se hará un hoyo, estrecho en diámetro pero muy profundo. Se instalará allí el forjado, se introducirá un largo pilote metálico de unos 12 metros y se sellará el conjunto con hormigón. Así hasta entre 60 y 80 veces para que otros tantos pilotes, instalados al ritmo de uno al día, se conviertan en los cimientos.

Sobre la base de esos pilotes se colocará la solera exterior, mientras las máquinas empiezan a vaciar el subsuelo usando las futuras bocas del parking como puntos de acceso. Alcanzada la altura pretendida, nueva capa de solera, que será el suelo del primer sótano (usos administrativos y de biblioteca), y a vaciar el siguiente nivel, en este caso, los dos siguientes, que se excavarán a la vez y que, posteriormente, verán realizada la separación horizontal para convertirse en dos plantas de parking. «En ese proceso se ven claramente las dos grandes ventajas», explica Uzcanga. «Los muros perimetrales hay que sostenerlos durante la obra para que no venzan. Normalmente se usan elementos provisionales que luego hay que retirar, pero aquí, los sustenta, primero la tierra y luego los elementos definitivos: solera y pilotes. La segunda ventaja es que mientras seguimos excavando, se puede usar la superficie, al menos en parte». A esto añadía el alcalde que se generará así «menos ruidos, menos suciedad; menos molestias». Si se cumplen los plazos previstos, como hasta ahora, los trabajos finalizarán en septiembre de 2011.

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