Noticia publicada en Diario Vasco sección Bidasoa el 30 de Enero de 2010.
MIGUEL ÁNGEL PÁEZ PSE-EE
«Nadie quedará desatendido»
30.01.10
«La buena noticia es que Irun tiene presupuestos para 2010, y no todos los municipios podrán decir lo mismo, porque muchas instituciones están teniendo problemas para poder cerrarlos. Además los hemos aprobado con una amplia mayoría. Hemos hecho un esfuerzo por racionalizar el gasto que es fundamental en este ejercicio, pero que vendrá muy bien también en los próximos. Las entidades sociales han visto reducida su aportación pero lo han entendido, y seguimos abiertos a hablar con ellos durante el año, como venimos haciendo desde el minuto 1 de este mandato. Igualmente para los ciudadanos. Ninguno con una necesidad vital quedará desatendido. Este presupuesto nos va a permitir reforzar puntos estratégicos de la ciudad para darle fuerza y convertirla en una opción atractiva para vivir y trabajar. A pesar de disponer de 15 millones menos, cuestiones fundamentales relacionadas con las medidas sociales y de empleo se mantienen. Ha habido muchos ajustes, pero nadie ha quedado al margen. De situaciones peores ha sabido salir esta ciudad».
martes, 16 de febrero de 2010
" Un presupuesto negativo para Irun"
Noticia publicada en Diario Vasco sección Bidasoa el 30 de enero de 2010.
MANUEL MILLÁN EBB-A
«Un presupuesto negativo para Irun»
30.01.10 -
«Valoramos el presupuesto como negativo para la ciudad. Es un ataque al tejido asociativo, que paga los platos rotos de una situación económica que no ha propiciado. El problema de financiación está en la reducción de impuestos alocada de los Gobiernos de Madrid, Vitoria y Diputación. Cuestiones como San Juan y Ficoba hipotecan al Ayuntamiento que recorta hasta en Bienestar Social en un momento difícil como es éste».
MANUEL MILLÁN EBB-A
«Un presupuesto negativo para Irun»
30.01.10 -
«Valoramos el presupuesto como negativo para la ciudad. Es un ataque al tejido asociativo, que paga los platos rotos de una situación económica que no ha propiciado. El problema de financiación está en la reducción de impuestos alocada de los Gobiernos de Madrid, Vitoria y Diputación. Cuestiones como San Juan y Ficoba hipotecan al Ayuntamiento que recorta hasta en Bienestar Social en un momento difícil como es éste».
" El presupuesto de los ciudadanos"
Noticia publicada en Diario Vasco sección Bidasoa el 30 de Enero de 2010.
JUANA DE BENGOECHEA PP
«El presupuesto de los ciudadanos»
30.01.10
«No hay un pacto en Irun ni nos viene marcado de otras instituciones. Apoyamos este presupuesto por responsabilidad con los ciudadanos. Conseguir que la principal empresa de Irun funcione es importante, y para eso necesita el presupuesto. También por una cuestión emocional, porque creemos que la gente necesita ver que los políticos son capaces de ponerse de acuerdo sobre unos mínimos en un momento tan delicado. Creemos que en la propuesta del Gobierno hay cosas mejorables, pero en general nos parece buena y esperamos que acabe siendo el presupuesto de los ciudadanos, que lo puedan hacer suyo. Es adecuado, muy ajustado, pero el resultado de un buen trabajo por parte de la delegada de Hacienda. No lo aprobamos a regañadientes; aunque en un año normal pediríamos cambios en la gestión de la Policía Local (incorporación al grupo C), en el área de Euskera (nuevas líneas más efectivas) y en Medioambiente (para centrarlo en el ámbito urbano y no sólo en el rural). Seguiremos presentando iniciativas a lo largo del año para mejorarlo».
JUANA DE BENGOECHEA PP
«El presupuesto de los ciudadanos»
30.01.10
«No hay un pacto en Irun ni nos viene marcado de otras instituciones. Apoyamos este presupuesto por responsabilidad con los ciudadanos. Conseguir que la principal empresa de Irun funcione es importante, y para eso necesita el presupuesto. También por una cuestión emocional, porque creemos que la gente necesita ver que los políticos son capaces de ponerse de acuerdo sobre unos mínimos en un momento tan delicado. Creemos que en la propuesta del Gobierno hay cosas mejorables, pero en general nos parece buena y esperamos que acabe siendo el presupuesto de los ciudadanos, que lo puedan hacer suyo. Es adecuado, muy ajustado, pero el resultado de un buen trabajo por parte de la delegada de Hacienda. No lo aprobamos a regañadientes; aunque en un año normal pediríamos cambios en la gestión de la Policía Local (incorporación al grupo C), en el área de Euskera (nuevas líneas más efectivas) y en Medioambiente (para centrarlo en el ámbito urbano y no sólo en el rural). Seguiremos presentando iniciativas a lo largo del año para mejorarlo».
El presupuesto sale sin cambios

Noticia publicada en Diario Vasco sección Bidasoa el 30 de Enero de 2010.
IRUN
El presupuesto sale sin cambios
El Pleno sólo pudo añadir 28.300 euros a la propuesta de 80,2 millones del Gobierno
30.01.10 - 02:44 -
IÑIGO MORONDO IRUN.
El presupuesto sale sin cambios
El Pleno sólo pudo añadir 28.300 euros a la propuesta de 80,2 millones del Gobierno
30.01.10 - 02:44 -
IÑIGO MORONDO IRUN.
No hubo enmiendas a la totalidad, ni PNV ni PP presentaron parciales y Ezker Batua y Aralar dejaron ver de nuevo sus desencuentros
El PP sumó sus votos a los del PSE-EE para aprobar el presupuesto y sólo el PNV optó por la abstención
El PP sumó sus votos a los del PSE-EE para aprobar el presupuesto y sólo el PNV optó por la abstención
En una sesión atípica, el Pleno de la Corporación aprobó los presupuestos municipales para 2010, con los votos favorables de PSE y PP, la abstención de EAJ-PNV y la oposición de Ezker Batua Berdeak-Aralar y los tres concejales no adscritos elegidos de las listas de ANV.
Fue atípico por muchas razones, aunque quizá la de mayor peso fuera la ausencia de enmiendas a la totalidad. El Partido Popular había adelantado que iba a apoyar las cuentas y el PNV, condicionado por los acuerdos autonómicos con el PSE, no podía sino abstenerse. En este panorama, ni Ezker Batua-Aralar ni la otra izquierda abertzale se vieron con ánimos para presentar una enmienda global.
La sesión también fue rara porque ni populares ni jeltzales llevaron a la Sala Capitular siquiera enmiendas parciales, y porque la coalición de izquierdas exhibió sus desavenencias internas. Ezker Batua-Berdeak y Aralar habían presentado sus propuestas (medio centenar) por separado. En el receso previo al debate de las enmiendas, los ediles del grupo, Manuel Millán (EBB) y Aritz Lekuona (Aralar), consensuaron un listado único de 26.
El resto de los grupos, ni con la documentación inicial y el nuevo listado, pudo evitar enredarse en un caos absoluto para seguir la discusión de cada enmienda, y hasta el propio alcalde acabó precipitándose en la confusión. Incluso la siempre impecable secretaria municipal tuvo que pedir a los dos ediles de la coalición que aclararan qué querían presentar. El remate llegó cuando tras la última enmienda del listado común, Lekuona recuperó una de las que había presentado inicialmente, pero que no aparecía en la lista final, entendiéndose que había sido retirada. El edil pidió «a título personal» que se votara su contenido, una partida de 6.000 euros para ayudar con los costes de desplazamiento a los familiares de «presos de todo tipo» encarcelados fuera del País Vasco. Sólo él la apoyó, con su compañero Millán absteniéndose y declarando no compartirla. Los votos de PSE y PP impidieron que se aprobara.
Ayudas al tejido asociativo
Del resto de las enmiendas presentadas por la coalición de izquierdas, la mayoría pretendía recuperar para diversas entidades de la ciudad (desde Acubi hasta la Asociación Lírica Luis Mariano) las cuantías detraídas con respecto a lo concedido en 2009. La delegada de Hacienda, Goizane Álvarez, recordó varias veces a Millán que «es imposible mantener el nivel de subvención», asegurando que en ningún caso se ponía en riesgo la continuidad de ninguna asociación ni su actividad, que, lógicamente, sí se podría ver reducida. «Las propias asociaciones lo han entendido mejor que usted», le llegó a decir el portavoz socialista, Miguel Ángel Páez.
Sólo dos enmiendas de la coalición fueron aprobadas, transaccionando, en ambos casos, las cuantías a la mitad de lo solicitado. Así, se incorporaron al gasto 25.000 euros para subvencionar posibles solicitudes de instalación de ascensores y otros 2.500 para realizar un estudio básico sobre las alternativas para compensar las emisiones de CO2 a la atmósfera derivadas de la actividad municipal.
Hubo una tercera incorporación, derivada en este caso de una de las tres enmiendas que presentaron los ediles de la izquierda abertzale no adscritos a ningún grupo. Se quedaron solos en su petición de reducir la asignación económica a los grupos municipales (que hubiera supuesto 35.000 euros de ahorro), y tampoco se aprobó el gasto de 31.000 para publicidad en medios en euskera de la comarca. En cambio, se aceptó suscribir las diferentes instalaciones y oficinas del Ayuntamiento al periódico en euskera Hitza, cuyo gasto estimó la delegada de Hacienda en 800 euros. En total, a la propuesta de Gobierno, el paso por el Pleno solamente le supuso engordar 28.300 euros.
La propuesta inicial
Así, apenas se modificó el documento que presentó Goizane Álvarez al principio de la sesión y que resumía como «un presupuesto para las personas, centrado en los programas sociales, en los servicios al ciudadano y en los programas de empleo». Comentó que «Irun cuenta con un tejido asociativo y productivo que está respondiendo a los cambios de forma ejemplar, responsable y solidaria». Poco después iba a explicar que «los programas de sensibilización, las transferencias corrientes (a entidades de la ciudad), las actividades socioculturales y los programas lingüisticos» habían sufrido los mayores recortes.
«El principal objetivo», confesó, «es mantener la respuesta a las necesidades de los ciudadanos, con parámetros de solidaridad y justicia social. No por gastar más lo vamos a hacer mejor». Y estaba difícil gastar más porque los ingresos se han reducido «11 millones de euros respecto a 2009 y 16'5 millones respecto del 2008». La caída se debe sobre todo a la aportación de la Hacienda Foral, a quien el presupuesto contempla devolver, además, 3 de los millones que le adeuda por las desviaciones de las previsiones de años anteriores. La congelación de impuestos municipales no ha ayudado a remontar las cifras, pero pareció oportuno «no aumentar la presión sobre los ciudadanos».
Con todo Álvarez insistió en el mantenimiento de la calidad de los servicios gracias al «profundo análisis realizado que ha identificado nuevas tendencias» en el uso de los mismos, «permitiendo ajustes importantes en su orientación y en la forma de gestión. Eso ha permitido ahorrar, asegurando la continuidad de programas sociales, de empleo y servicios a los ciudadanos». Antes de las enmiendas, el presupuesto del Ayuntamiento se fijaba en 69,8 millones y el consolidado (que incluye a los organismo municipales como Irunvi, el Patronato, la Escuela de Música...) en 80,2. Esas cifras no cambiaron con el Pleno.
«Un éxito de la ciudad»
El alcalde, José Antonio Santano, cerró la sesión presupuestaria, toda vez que la votación estaba realizada y que cada portavoz había presentado ya sus conclusiones. «Lo de hoy es un éxito colectivo de Irun. Hemos liquidado los ejercicios de 2008 y 2009 y tenemos presupuestos para este año. Muchos municipios no tuvieron presupuestos en 2009 y aún más no los tendrán en 2010. Ha habido que ajustar mucho y creo que se ha hecho un gran trabajo, dando respuesta a los principales problemas de la ciudad».
Para Santano, «es importante que la gente sienta que estamos en su misma sintonía sobre los problemas más graves. Impulsamos políticas sociales y de empleo; por ejemplo, Irun será el primer municipio en ofrecer, este año, nuevos pabellones industriales (en Araso). Aquí tenemos experiencia en situaciones difíciles como ésta. Sabemos que de esto saldremos como sale siempre esta ciudad, más fuerte».
pie de foto:Lekuona y Millán, en primer plano, fueron protagonistas del debate de enmiendas por cantidad y forma de presentarlas. :: DE LA HERA
sábado, 13 de febrero de 2010
MODIFICACIÓN FECHA ASAMBLEAS ORDINARIRA Y EXTRAORDINARIA

MODIFICACIÓN FECHA ASAMBLEAS ORDINARIA Y EXTRAORDINARIA
Pasando del 18 de Febrero al jueves 25 de Febrero.
Convocada la Asamblea con 15 días de antelación (según Estatutos) nos hemos encontrado con que la Oficina de Participación Ciudadana de la Diputación Foral,ha organizado para el día 18 un Acto en FICOBA, también a las 7 de la tarde, en el que intervendrá Markel Olano, Diputado General.
Como el tema de la participación ciudadana es importante para nosotros, creemos nece-
sario personarnos en FICOBA ese día, ya que estamos invitados todos los del Foro.
Así pues, APLAZAMOS la celebración de las Asambleas al jueves, día 25 de Febrero de 2010.
LA JUNTA DIRECTIVA.
viernes, 12 de febrero de 2010
Presentación del proyecto del espacio ferroviario

Noticia publicada en Diario Vasco sección Bidasoa el viernes 12 de Febrero de 2010.
Cerca de cincuenta personas respondieron ayer a la convocatoria realizada por el alcalde, José Antonio Santano, para presentar el proyecto de recuperación del espacio ferroviario. El acto, abierto al público en general, se celebró ayer por la tarde en la Sala Capitular del Ayuntamiento. La presentación, abierta a todas las personas interesadas, fue realizada por el primer edil, a petición Foro Ciudadano Irunés, después de que el proyecto haya sido explicado a las Juntas Generales y a las corporaciones municipales de Hondarribia y Hendaya.
pie de foto:Miembros del Foro, de las A VV y particulares siguen las explicaciones del alcalde. :: DE LA HERA
miércoles, 10 de febrero de 2010
'Es necesario promover modelos de ocio y diversión en donde el alcohol y las drogas no tengan el papel protagonista'
Entrevista-Elkarrizketa
PATRICIA INSÚA:
‘Es necesario promover modelos de ocio y diversión en donde el alcohol y las drogas no tengan el papel protagonista’
El estudio que habéis realizado pone de manifiesto la existencia de dos formas de consumo de drogas a ambos lados de la muga con similitudes pero también con diferencias. ¿Nos hallamos ante dos modelos o ante un solo modelo con matices diferentes?
No podemos hablar de modelos, porque el estudio no ha tenido como objetivo la identificación de modelos de consumo. Analizar un modelo conlleva la incorporación de muchas variables, que el estudio no recoge. El estudio ha pretendido analizar las conductas de riesgo ante el consumo de drogas y lo que ha puesto en evidencia es que la educación sobre drogas en el Estado francés es más restrictiva, y que los jóvenes de nacionalidad francesa que cruzan la frontera los fines de semana para divertirse tienen algunas conductas de riesgo muy particulares, especificas y diferenciales en relación con los jóvenes de nacionalidad española, Cruzan buscando un ambiente festivo en el que el alcohol es más barato, las drogas son más fáciles de consumir y el ambiente, en general, es más permisivo, Esto provoca un consumo que favorece las conductas de riesgo.
El estudio os ha permitido conocer dos marcos legales y culturales muy diferentes en lo que se refiere al abordaje de las cuestiones relacionadas con las drogas. De tener que construir un modelo único, con lo mejor de cada uno de ellos, ¿qué rasgos de cada sistema podrían considerarse especialmente adecuados para su extensión al otro lado de la frontera?
Es importante tener en cuenta que, en materia de drogas, las políticas restrictivas y represivas, no han funcionado nunca. Políticas de “guerra contra las drogas” no han erradicado el consumo y no han acercado ni mantenido a los usuarios de drogas en los tratamientos. Es importante ver la realidad de frente y apostar por la educación. Hablar sobre drogas con los jóvenes significa aumentar sus niveles de responsabilidad ante las sustancias y darles las herramientas para actuar frente a ellas. Nuestra propuesta es que, en este espacio común de cultura, se apueste por modelos de ocio y diversión en donde el alcohol y las drogas no tengan el papel protagonista. Enseñar a los jóvenes a conocer ambos lados de la frontera, más allá de los bares y las calles en las que se consume. Apostamos por que el espacio cultural de encuentro sea variado y plural. En cuanto al espacio legal – y yo hablo como psicóloga clínica experta en salud mental, no soy jurista- , parece tener poco sentido que, en la Europa del siglo XXI y en un espacio común de encuentro de ocio, se apliquen dos legislaciones diferentes. El mensaje que se envía a los y las jóvenes en materia de drogas es confuso y, si queremos ser coherentes. En cualquier caso, a la hora de intervenir desde una perspectiva de reducción de riesgos y daños, y aunque deberemos tener en cuenta dos marcos jurídicos diferentes, creemos que sí es posible actuar desde esta perspectiva, sobre todo, porque contamos con una clara voluntad política de los dos Estados implicados, lo que en otras ocasiones suele ser un obstáculo más difícil de superar que el meramente legal.
El estudio presta una especial atención a las diferencias de género. ¿Se detectan diferencias, en lo que se refiere a pautas de socialización y a los consumos de drogas, entre las chicas de uno y otro lado de la frontera?
No tanto a ambos lados de la frontera como en ambos lados de la frontera. Las chicas y los chicos buscan en el consumo conseguir determinados efectos, y en función de los efectos que quieren conseguir, toman unas sustancias u otras, en unas cantidades u otras. En este sentido, sus conductas en relación a las drogas se equiparan. Ellas consumen menos cantidad, pero porque necesitan menos cantidad para conseguir los efectos. En todo caso, yo no mezclaría pautas de socialización con consumos de drogas. No creo que el consumo de drogas sea una pauta de socialización en sí mismo. Los efectos del consumo lo demuestran, ya que la mayor parte de las sustancias hacen que la persona se meta en su mundo, y, en todo caso, rebaje los niveles de conciencia, atención, responsabilización, etc., sobre la realidad. Por lo tanto , no podemos decir que los jóvenes en los espacios y momentos de consumo de drogas están juntos y se socializan, porque el conocimiento que tienen de sí mismos y de los demás cuando están bajo el efecto de sustancias es superficial. Se fomenta más la socialización en el deporte, en la cultura, en los encuentros informales, etc. Así tendríamos que preguntarnos si los chicos practican más deporte que las chicas, si se siguen enviando a los chicos mensajes como “ sé fuerte y puede con todo” y a las chicas “ no solo tienes que ser buena, sino también parecerlo”…Ahí sí estamos hablando de diferencias en las pautas de socialización de los dos sexos.
Una de las medidas de acción que proponéis consite en intensificar la coordinación entre los profesionales de la atención a las drogodependencias de ambos lados de la muga. ¿Comparten los profesionales de Gipuzkoa y de Lapurdi un mismo lenguaje y una misma concepción del problema de las drogodependencias?
Sí. Para realizar el estudio, se ha realizado un primer encuentro y ha sido muy positivo. Nos hemos encontrado con profesionales de la salud implicados en su trabajo, conocedores de la realidad que viven, y con ganas(motivados) para implicarse en un proyecto común. Los profesionales de cualquier disciplina tienen un lenguaje común… Como dice Etxenike, es fácil hablar con un físico en Canadá, porque hablamos el mismo lenguaje, en diferentes idiomas. Además, nos hemos encontrado con un espacio trilingüe, que facilita la comunicación. En ambos lados, nos hemos encontrado con personas que hablan los tres idiomas, y eso supone una riqueza añadida a la existencia de un lenguaje común.
De las medidas de acción que se proponen en el estudio, ¿cuál o cuáles consideras que deberían aplicarse con mayor urgencia, o que tendrían un mayor impacto positivo?
En primer lugar, nos gustaría recordar que tanto desde la conferencia Euroregional, la Prefectura de Pirineos Atlánticos y el Gobierno Vasco como desde los Ayuntamientos de Irun y Hondarribia, como ya hemos comentado, hay voluntad política para actuar en este espacio. La mejor prueba de ello es que nos han pedido el estudio. Y está es, sin lugar a dudas, la primera medida de acción, que ya está hecha y que no hay que dejar de señalar, porque ya se haya realizado. Porque lo primero es la voluntad y la implicación política. En segundo lugar, cualquiera de las tres medidas de intervención que se sugieren en el estudio que hemos realizado conseguirían mover la situación, porque entendiendo la realidad del consumo de drogas desde el punto de vista sistémico, cualquiera que sea el primer paso va a poner en marcha una dinámica de acción sobre el terreno que afectará a, y será seguida por, otras. Así que bien responsabilizando a los jóvenes sobre sus consumos a través de la campaña de sensibilización utilizando como mediadores a hosteleros/as, bien potenciando y fomentando la coordinación de los profesionales que trabajan en drogodependencias a ambos lados de la frontera, bien mediante la formación de educadores/as sociales y mediadores/as que trabajen con los y las jóvenes, vamos a incidir en la reducción de los riesgos asociados al consumo de drogas en los contextos de ocio en el espacio transfronterizo.
Responsabilizarse de las cantidades consumidas
Patricia Insúa (Buenos Aires, 1958) es psicóloga clínica. Doctora en Psicología, trabajó durante ocho años como facultativa en el equipo del centro de salud mental de Uribe(Osakidetza/Servicio Vasco de Salud). Desde 1997, es profesora de la Facultad de Psicología de la UPV/EHU y, desde 2008, coordinadora del Servicio de Psicología Aplicada (SPA/PAZ) de la misma universidad. Presidenta de la ONG Osasun Ekintza ( www.osasunekintza.org ). Colabora con el Colegio Oficial de Psicólogos de Bizkaia en la Escuela de Práctica Psicológica, con la Fundación Huésped de Buenos Aires ( en acción contra el sida), como referente teórico y metodológico en investigaciones aplicadas sobre drogodependencias, y se dedica desde hace años a la formación de formadores en programas de consumo de menos riesgo y prevención de la transmisión del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
A juicio de Insúa, los principales riesgos que los y las jóvenes de ambos lados de la muga asumen en sus consumos de alcohol y otras drogas están relacionados con la cantidad de sustancia que se consume y con la mezcla de sustancias, “Es ahí donde hay que hacer ahora más hincapié”, señala. “Está demostrado que las campañas de reducción de riesgos que se han realizado para favorecer la utilización de material higiénico (jeringuillas, condones, etc.) han dado resultado, ya ahora creemos que hay que mandar un mensaje que permita responsabilizar a los y las jóvenes, en primer lugar, y a hosteleros/as, educadores/as y agentes de salud, políticos, etc., sobre las cantidades que se pueden consumir con más o menos riesgos, y los efectos y riesgos de las mezclas de sustancias”
PATRICIA INSÚA:
‘Es necesario promover modelos de ocio y diversión en donde el alcohol y las drogas no tengan el papel protagonista’
El estudio que habéis realizado pone de manifiesto la existencia de dos formas de consumo de drogas a ambos lados de la muga con similitudes pero también con diferencias. ¿Nos hallamos ante dos modelos o ante un solo modelo con matices diferentes?
No podemos hablar de modelos, porque el estudio no ha tenido como objetivo la identificación de modelos de consumo. Analizar un modelo conlleva la incorporación de muchas variables, que el estudio no recoge. El estudio ha pretendido analizar las conductas de riesgo ante el consumo de drogas y lo que ha puesto en evidencia es que la educación sobre drogas en el Estado francés es más restrictiva, y que los jóvenes de nacionalidad francesa que cruzan la frontera los fines de semana para divertirse tienen algunas conductas de riesgo muy particulares, especificas y diferenciales en relación con los jóvenes de nacionalidad española, Cruzan buscando un ambiente festivo en el que el alcohol es más barato, las drogas son más fáciles de consumir y el ambiente, en general, es más permisivo, Esto provoca un consumo que favorece las conductas de riesgo.
El estudio os ha permitido conocer dos marcos legales y culturales muy diferentes en lo que se refiere al abordaje de las cuestiones relacionadas con las drogas. De tener que construir un modelo único, con lo mejor de cada uno de ellos, ¿qué rasgos de cada sistema podrían considerarse especialmente adecuados para su extensión al otro lado de la frontera?
Es importante tener en cuenta que, en materia de drogas, las políticas restrictivas y represivas, no han funcionado nunca. Políticas de “guerra contra las drogas” no han erradicado el consumo y no han acercado ni mantenido a los usuarios de drogas en los tratamientos. Es importante ver la realidad de frente y apostar por la educación. Hablar sobre drogas con los jóvenes significa aumentar sus niveles de responsabilidad ante las sustancias y darles las herramientas para actuar frente a ellas. Nuestra propuesta es que, en este espacio común de cultura, se apueste por modelos de ocio y diversión en donde el alcohol y las drogas no tengan el papel protagonista. Enseñar a los jóvenes a conocer ambos lados de la frontera, más allá de los bares y las calles en las que se consume. Apostamos por que el espacio cultural de encuentro sea variado y plural. En cuanto al espacio legal – y yo hablo como psicóloga clínica experta en salud mental, no soy jurista- , parece tener poco sentido que, en la Europa del siglo XXI y en un espacio común de encuentro de ocio, se apliquen dos legislaciones diferentes. El mensaje que se envía a los y las jóvenes en materia de drogas es confuso y, si queremos ser coherentes. En cualquier caso, a la hora de intervenir desde una perspectiva de reducción de riesgos y daños, y aunque deberemos tener en cuenta dos marcos jurídicos diferentes, creemos que sí es posible actuar desde esta perspectiva, sobre todo, porque contamos con una clara voluntad política de los dos Estados implicados, lo que en otras ocasiones suele ser un obstáculo más difícil de superar que el meramente legal.
El estudio presta una especial atención a las diferencias de género. ¿Se detectan diferencias, en lo que se refiere a pautas de socialización y a los consumos de drogas, entre las chicas de uno y otro lado de la frontera?
No tanto a ambos lados de la frontera como en ambos lados de la frontera. Las chicas y los chicos buscan en el consumo conseguir determinados efectos, y en función de los efectos que quieren conseguir, toman unas sustancias u otras, en unas cantidades u otras. En este sentido, sus conductas en relación a las drogas se equiparan. Ellas consumen menos cantidad, pero porque necesitan menos cantidad para conseguir los efectos. En todo caso, yo no mezclaría pautas de socialización con consumos de drogas. No creo que el consumo de drogas sea una pauta de socialización en sí mismo. Los efectos del consumo lo demuestran, ya que la mayor parte de las sustancias hacen que la persona se meta en su mundo, y, en todo caso, rebaje los niveles de conciencia, atención, responsabilización, etc., sobre la realidad. Por lo tanto , no podemos decir que los jóvenes en los espacios y momentos de consumo de drogas están juntos y se socializan, porque el conocimiento que tienen de sí mismos y de los demás cuando están bajo el efecto de sustancias es superficial. Se fomenta más la socialización en el deporte, en la cultura, en los encuentros informales, etc. Así tendríamos que preguntarnos si los chicos practican más deporte que las chicas, si se siguen enviando a los chicos mensajes como “ sé fuerte y puede con todo” y a las chicas “ no solo tienes que ser buena, sino también parecerlo”…Ahí sí estamos hablando de diferencias en las pautas de socialización de los dos sexos.
Una de las medidas de acción que proponéis consite en intensificar la coordinación entre los profesionales de la atención a las drogodependencias de ambos lados de la muga. ¿Comparten los profesionales de Gipuzkoa y de Lapurdi un mismo lenguaje y una misma concepción del problema de las drogodependencias?
Sí. Para realizar el estudio, se ha realizado un primer encuentro y ha sido muy positivo. Nos hemos encontrado con profesionales de la salud implicados en su trabajo, conocedores de la realidad que viven, y con ganas(motivados) para implicarse en un proyecto común. Los profesionales de cualquier disciplina tienen un lenguaje común… Como dice Etxenike, es fácil hablar con un físico en Canadá, porque hablamos el mismo lenguaje, en diferentes idiomas. Además, nos hemos encontrado con un espacio trilingüe, que facilita la comunicación. En ambos lados, nos hemos encontrado con personas que hablan los tres idiomas, y eso supone una riqueza añadida a la existencia de un lenguaje común.
De las medidas de acción que se proponen en el estudio, ¿cuál o cuáles consideras que deberían aplicarse con mayor urgencia, o que tendrían un mayor impacto positivo?
En primer lugar, nos gustaría recordar que tanto desde la conferencia Euroregional, la Prefectura de Pirineos Atlánticos y el Gobierno Vasco como desde los Ayuntamientos de Irun y Hondarribia, como ya hemos comentado, hay voluntad política para actuar en este espacio. La mejor prueba de ello es que nos han pedido el estudio. Y está es, sin lugar a dudas, la primera medida de acción, que ya está hecha y que no hay que dejar de señalar, porque ya se haya realizado. Porque lo primero es la voluntad y la implicación política. En segundo lugar, cualquiera de las tres medidas de intervención que se sugieren en el estudio que hemos realizado conseguirían mover la situación, porque entendiendo la realidad del consumo de drogas desde el punto de vista sistémico, cualquiera que sea el primer paso va a poner en marcha una dinámica de acción sobre el terreno que afectará a, y será seguida por, otras. Así que bien responsabilizando a los jóvenes sobre sus consumos a través de la campaña de sensibilización utilizando como mediadores a hosteleros/as, bien potenciando y fomentando la coordinación de los profesionales que trabajan en drogodependencias a ambos lados de la frontera, bien mediante la formación de educadores/as sociales y mediadores/as que trabajen con los y las jóvenes, vamos a incidir en la reducción de los riesgos asociados al consumo de drogas en los contextos de ocio en el espacio transfronterizo.
Responsabilizarse de las cantidades consumidas
Patricia Insúa (Buenos Aires, 1958) es psicóloga clínica. Doctora en Psicología, trabajó durante ocho años como facultativa en el equipo del centro de salud mental de Uribe(Osakidetza/Servicio Vasco de Salud). Desde 1997, es profesora de la Facultad de Psicología de la UPV/EHU y, desde 2008, coordinadora del Servicio de Psicología Aplicada (SPA/PAZ) de la misma universidad. Presidenta de la ONG Osasun Ekintza ( www.osasunekintza.org ). Colabora con el Colegio Oficial de Psicólogos de Bizkaia en la Escuela de Práctica Psicológica, con la Fundación Huésped de Buenos Aires ( en acción contra el sida), como referente teórico y metodológico en investigaciones aplicadas sobre drogodependencias, y se dedica desde hace años a la formación de formadores en programas de consumo de menos riesgo y prevención de la transmisión del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
A juicio de Insúa, los principales riesgos que los y las jóvenes de ambos lados de la muga asumen en sus consumos de alcohol y otras drogas están relacionados con la cantidad de sustancia que se consume y con la mezcla de sustancias, “Es ahí donde hay que hacer ahora más hincapié”, señala. “Está demostrado que las campañas de reducción de riesgos que se han realizado para favorecer la utilización de material higiénico (jeringuillas, condones, etc.) han dado resultado, ya ahora creemos que hay que mandar un mensaje que permita responsabilizar a los y las jóvenes, en primer lugar, y a hosteleros/as, educadores/as y agentes de salud, políticos, etc., sobre las cantidades que se pueden consumir con más o menos riesgos, y los efectos y riesgos de las mezclas de sustancias”
La realidad de los consumos de alcohol y otras drogas en los y las jóvenes de amblos lados del Bidasoa
Investigaciones . Ikerteak
La realidad de los consumos de alcohol y otras drogas en los y las jóvenes de ambos lados del Bidasoa
Un estudio encargado por la conferencia Euro-Regional – en la que participan la Prefectura de Pirineos Atlánticos el Gobierno Vasco – Y los Ayuntamientos de Irun, Hondarribia y Hendaia analiza las pautas de consumo de alcohol y otras drogas de los /as jóvenes que alternan a ambos lados del Bidasoa para proponer medidas más eficaces de reducción de los riesgos asociados a dichos consumos. El estudio constata la existencia de una misma realidad, a pesar de existir un modelo de consumo distinto en los y las jóvenes de cada lado de la muga sobre todo en lo que se refiere al alcohol, y aboga por programas de reducción de riesgos y daños que favorezcan la adopción de pautas de consumos más saludables.
INSÚA, P ; LLEDÓ,M ; GERMÁN,I ; SASIAIN, T ;Y AGUESSE, A.
CONSUMO DE ALCOHOL Y OTRAS DROGAS EN LOS CONTEXTOS FESTIVOS A AMBOS LADOS DEL BIDASOA: DIAGNÓSTICO Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN, INFORME TÉCNICO, 2009.
Desde el punto de vista sociológico, los espacios transfronterizos resultan del máximo interés, en la medida en que permiten comparar de qué manera inciden las diferentes estructuras jurídico-institucionales y normas socioculturales sobre un fenómeno determinado. En el caso de la frontera del Bidasoa, y en el caso del consumo de alcohol y otras drogas, la comparación resulta particularmente interesante, puesto que en cada una de las orillas del Bidasoa existe un marco legal, una tradición institucional y unas pautas socioculturales de uso de alcohol y otras drogas muy diferentes: simplificando, podríamos decir que entre los y las jóvenes de la orilla francesa del Bidasoa (donde la flexibilidad institucional frente a la realidad del consumo de alcohol y otras drogas es menor) se asocia – con todos los matices necesarios – a un modelo más nórdico, concentrado en unos espacios y unos momentos muy determinados (fines de semana, fiestas locales, macroeventos festivos). Sin embargo, la comunicación entre ambas orillas es constante, sobre todo en lo que se refiere a la afluencia de jóvenes vasco.franceses/as a los espacio de ocio de este lado del Bidasoa, conformando una única realidad trasfronteriza con problemas comunes y necesidades de actuación conjunta por parte de las instituciones.
En este contexto, la Conferencia Euro-Regional, alertada de la preocupación puesta de manifiesto por los Ayuntamientos de Irun, Hondarribia y Hendaia, y por los agentes sociales que actúan sobre el terreno, consideró necesaria la puesta en marcha de acciones conjuntas orientadas a reducir los riesgos que asume la población joven que participa en esos espacios de ocio transfronterizos . Para ello, y como paso previo, se encargó a un equipo investigador experto en drogodependencias del Servicio de Psicología Aplicada de la Universidad del País Vasco. (UPV/EHU) la elaboración de un diagnóstico con la finalidad de estudiar los comportamientos relacionados don el consumo de alcohol y otras drogas de los jóvenes en la zona Bidasoa-Txingudi, para conocer con detalle los riesgos que asumen.
Desde un primer momento, se consideró conveniente la realización de un estudio cualitativo que, por una parte, pudiera aportar luz al debate jurídico sobre los efectos de las diversas fórmulas de regulación del consumo y que, sobre todo, pudiera contribuir a plantear medidas de acción que puedan aplicarse de forma consensuada, con la justificación técnica necesaria y a partir de la evidencia científica disponible.
El equipo de la UPV/EHU trabajó en colaboración con la Asociación Bizia-Medecins du Monde (Baiona), que trabaja en Iparralde en reducción de riesgos y asistencia en materia de drogodependencias. La metodología utilizada en el estudio cualitativo fueron entrevistas en profundidad y grupos de discusión, y se realizaron 50 entrevistas a jóvenes de entre 18 y 30 años de ambos lados de la frontera que alternan, consumen alcohol y otras drogas, y pasan su tiempo de ocio en la zona de Irun y Hondarribia. Todos/as los/as jóvenes fueron captados en las zonas de marcha y aceptaron, voluntaria y anónimamente, colaborar con el estudio. En lo que se refiere a los grupos de discusión, ser organizaron dos grupos focales de padres y madres de jóvenes de cada lado de la frontera, y tres grupos mixtos de hosteleros/as, educadores/as y monitores de tiempo libre, y personal sanitario que trabaja en atención a las drogodependencias en ambos territorios. Se utilizó un guión específico, diseñado por el equipo investigador, y todas las entrevistas en profundidad y los grupos focales fueron grabados, transcritos y traducidos para la realización de los análisis de contenido.
Consumo de sustancias
El estudio señala que el tabaco, el alcohol y el cannabis son consumidos por prácticamente todos los jóvenes entrevistados, y que es muy baja la percepción de los riesgos que implica su consumo. En la fiesta, las sustancias que están presentes de manera sistemática son el tabaco, el alcohol, el cannabis y la cocaína. Un dato interesante del trabajo con respecto a las modalidades del consumo es la existencia de dos modelos diferentes en los y las jóvenes de cada lado de la frontera, especialmente en lo que se refiere al alcohol: la relación de los y las jóvenes del lado guipuzcoano con el alcohol aparece como más cotidiana, mientras que la de los/as jóvenes del lado francés es más impulsiva, y deriva más a menudo en situaciones de pérdida de control y violencia. El estudio pone también en evidencia una mayor accesibilidad a las sustancias en el lado sur, existiendo también una mayor tolerancia hacia el consumo, lo que junto al desconocimiento de la legislación de ambos países hace que muchos jóvenes de nacionalidad francesa crean que en el otro lado se pueden consumir libremente cannabis y otras drogas.
En lo que respecta a los itinerarios de consumo, se observa una pauta que está en relación con la edad y la normativa horaria de los establecimientos, además con la cultura de cada país; los más jóvenes se inician con el botellón, luego pasan a las lonjas o locales, más tarde a los bares y finalmente a las discotecas; además, mientras entre los y las jóvenes de este lado de la frontera es común cambiar de bar haciendo un cierto recorrido, los jóvenes del otro lado suelen permanecer en un único sitio, interactuando entre ellos, hasta el cierre del local. Desde la perspectiva de las diferencias de género – uno de los ejes que articula todo el proceso de análisis- ,se constata la búsqueda por parte de la chicas de los mismos efectos que los chicos, lo que las hace consumir de la misma forma; sin embargo, se observa también que existe un efecto “protector” en los estereotipos de género, en la medida en que se piensa que los chicos prefieren a las chicas que mantienen un cierto grado de control en sus consumos, lo que lleva a éstas a un uso más controlado. Sin embargo, ese estereotipo de género pone a las chicas en otros riesgos.
Los y las jóvenes de ambos lados de la frontera señalan un discurso social y adulto incoherente que, por una parte, persigue el uso drogas, mientras que, por otra, en ocasiones lo tolera, y en otras, lo promociona directamente (lo cual resulta mucho más obvio en el caso del alcohol). A su vez, los padres y las madres de ambos lados de la frontera se declaran preocupados e incompetentes con respecto a poder controlar el consumo de sustancias de sus hijos/as, y quienes gozan de buena imagen entre la juventud son los educadores sociales que actúan como mediadores en los espacios de ocio. El estudio señala también la movilidad de los y las jóvenes de un lado a otro de la frontera, y su dependencia de los medios de transporte privados, en la medida en que no hay transportes nocturnos entre los dos Estados, y son caros los que existen entre Irun y Hondarribia, con lo que ello supone de incremento de riesgos de accidentes de tráfico.
Conductas de riesgo
La mayoría de los y las jóvenes entrevistados se han visto implicados/as en situaciones de riesgo derivadas de sus consumos, si bien tienden a banalizar sus consecuencias, en coherencia con la baja percepción de riesgo que tienen las distintas sustancias, porque, aunque la heroína sigue teniendo mala prensa(prácticamente nadie en los contextos festivos la consume) la cocaína, ampliamente consumida tiene un halo de cierto glamour y una percepción de sustancia de fiesta por excelencia, exenta de riesgos. Es común entre los y las jóvenes de ambos lados de la frontera el policonsumo y el manejo de la ingesta para conseguir en cada momento los efectos deseados, lo cual implica, en general, un conocimiento importante de los efectos de cada sustancia, aunque desconocen los riesgos que implican las diversas mezclas. También se pone en evidencia en el estudio el desconocimiento respecto a otros riesgos que pueden generar el consumo de drogas- complicaciones psiquiátricas o prácticas sexuales, por ejemplo- y la tendencia a pensar que los riesgos sólo afectan a los demás, nunca a uno/a mismo/a. Junto a la ignorancia respecto a los efectos de la mezcla de sustancias, es también patente el desconocimiento del contenido de las sustancias que consumen, debido, entre otras razones, al carácter esporádico de los programas de testado en la parte guipuzcoana ( en el Estado francés no están permitidos).
Desde el punto de vista de la intervención de los profesionales, los grupos de discusión han puesto de manifiesto la escasa coordinación existente en lo que se refiere a los equipos de salud mental, que se enfrentan al mismo tipo de complicaciones psiquiátricas derivadas del consumo de drogas, y a la necesidad de implicar en mayor medida al sector hostelero de la comarca. Y en cuanto a la valoración de las medidas vigentes en materia de reducción de riesgos, se constata que los jóvenes de ambos lados de la frontera tienden a relacionar dichas medidas con el reparto de materiales (preservativos, jeringuillas) y con la adquisición de algunas pautas básicas de protección. No asocian, sin embargo, las políticas de reducción de riesgos con la extensión de hábitos de consumo más saludables que – sin propugnar necesariamente la abstinencia en el consumo de drogas- permitan mantener los usos de sustancias bajo un cierto control.
El trabajo se cierra con una serie de propuestas de actuación que se fundamentan en la prevención y en la reducción de los riesgos y daños asociados a los consumos, que incorporan, además, la especificidad de género en el diseño de las medidas propuestas. Las autoras del estudio proponen tanto medidas destinadas a la reducción de la oferta como a la reducción de la demanda, a través de la intensificación del trabajo de los educadores y mediadores, del trabajo con los hosteleros, o de una mejor coordinación entre las redes de salud mental y de los profesionales del ámbito de las drogodependencias que trabajan a ambos lados de la frontera. El estudio pone también de manifiesto la necesidad de impulsar medidas de reducción de riesgos relacionados con el transporte público, la instalación de zonas de descanso en los espacios de ocio y la venta de agua o bebidas calientes hasta última hora y a un precio asequible en las txoznas que se instalan en las fiestas populares de la zona.
La realidad de los consumos de alcohol y otras drogas en los y las jóvenes de ambos lados del Bidasoa
Un estudio encargado por la conferencia Euro-Regional – en la que participan la Prefectura de Pirineos Atlánticos el Gobierno Vasco – Y los Ayuntamientos de Irun, Hondarribia y Hendaia analiza las pautas de consumo de alcohol y otras drogas de los /as jóvenes que alternan a ambos lados del Bidasoa para proponer medidas más eficaces de reducción de los riesgos asociados a dichos consumos. El estudio constata la existencia de una misma realidad, a pesar de existir un modelo de consumo distinto en los y las jóvenes de cada lado de la muga sobre todo en lo que se refiere al alcohol, y aboga por programas de reducción de riesgos y daños que favorezcan la adopción de pautas de consumos más saludables.
INSÚA, P ; LLEDÓ,M ; GERMÁN,I ; SASIAIN, T ;Y AGUESSE, A.
CONSUMO DE ALCOHOL Y OTRAS DROGAS EN LOS CONTEXTOS FESTIVOS A AMBOS LADOS DEL BIDASOA: DIAGNÓSTICO Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN, INFORME TÉCNICO, 2009.
Desde el punto de vista sociológico, los espacios transfronterizos resultan del máximo interés, en la medida en que permiten comparar de qué manera inciden las diferentes estructuras jurídico-institucionales y normas socioculturales sobre un fenómeno determinado. En el caso de la frontera del Bidasoa, y en el caso del consumo de alcohol y otras drogas, la comparación resulta particularmente interesante, puesto que en cada una de las orillas del Bidasoa existe un marco legal, una tradición institucional y unas pautas socioculturales de uso de alcohol y otras drogas muy diferentes: simplificando, podríamos decir que entre los y las jóvenes de la orilla francesa del Bidasoa (donde la flexibilidad institucional frente a la realidad del consumo de alcohol y otras drogas es menor) se asocia – con todos los matices necesarios – a un modelo más nórdico, concentrado en unos espacios y unos momentos muy determinados (fines de semana, fiestas locales, macroeventos festivos). Sin embargo, la comunicación entre ambas orillas es constante, sobre todo en lo que se refiere a la afluencia de jóvenes vasco.franceses/as a los espacio de ocio de este lado del Bidasoa, conformando una única realidad trasfronteriza con problemas comunes y necesidades de actuación conjunta por parte de las instituciones.
En este contexto, la Conferencia Euro-Regional, alertada de la preocupación puesta de manifiesto por los Ayuntamientos de Irun, Hondarribia y Hendaia, y por los agentes sociales que actúan sobre el terreno, consideró necesaria la puesta en marcha de acciones conjuntas orientadas a reducir los riesgos que asume la población joven que participa en esos espacios de ocio transfronterizos . Para ello, y como paso previo, se encargó a un equipo investigador experto en drogodependencias del Servicio de Psicología Aplicada de la Universidad del País Vasco. (UPV/EHU) la elaboración de un diagnóstico con la finalidad de estudiar los comportamientos relacionados don el consumo de alcohol y otras drogas de los jóvenes en la zona Bidasoa-Txingudi, para conocer con detalle los riesgos que asumen.
Desde un primer momento, se consideró conveniente la realización de un estudio cualitativo que, por una parte, pudiera aportar luz al debate jurídico sobre los efectos de las diversas fórmulas de regulación del consumo y que, sobre todo, pudiera contribuir a plantear medidas de acción que puedan aplicarse de forma consensuada, con la justificación técnica necesaria y a partir de la evidencia científica disponible.
El equipo de la UPV/EHU trabajó en colaboración con la Asociación Bizia-Medecins du Monde (Baiona), que trabaja en Iparralde en reducción de riesgos y asistencia en materia de drogodependencias. La metodología utilizada en el estudio cualitativo fueron entrevistas en profundidad y grupos de discusión, y se realizaron 50 entrevistas a jóvenes de entre 18 y 30 años de ambos lados de la frontera que alternan, consumen alcohol y otras drogas, y pasan su tiempo de ocio en la zona de Irun y Hondarribia. Todos/as los/as jóvenes fueron captados en las zonas de marcha y aceptaron, voluntaria y anónimamente, colaborar con el estudio. En lo que se refiere a los grupos de discusión, ser organizaron dos grupos focales de padres y madres de jóvenes de cada lado de la frontera, y tres grupos mixtos de hosteleros/as, educadores/as y monitores de tiempo libre, y personal sanitario que trabaja en atención a las drogodependencias en ambos territorios. Se utilizó un guión específico, diseñado por el equipo investigador, y todas las entrevistas en profundidad y los grupos focales fueron grabados, transcritos y traducidos para la realización de los análisis de contenido.
Consumo de sustancias
El estudio señala que el tabaco, el alcohol y el cannabis son consumidos por prácticamente todos los jóvenes entrevistados, y que es muy baja la percepción de los riesgos que implica su consumo. En la fiesta, las sustancias que están presentes de manera sistemática son el tabaco, el alcohol, el cannabis y la cocaína. Un dato interesante del trabajo con respecto a las modalidades del consumo es la existencia de dos modelos diferentes en los y las jóvenes de cada lado de la frontera, especialmente en lo que se refiere al alcohol: la relación de los y las jóvenes del lado guipuzcoano con el alcohol aparece como más cotidiana, mientras que la de los/as jóvenes del lado francés es más impulsiva, y deriva más a menudo en situaciones de pérdida de control y violencia. El estudio pone también en evidencia una mayor accesibilidad a las sustancias en el lado sur, existiendo también una mayor tolerancia hacia el consumo, lo que junto al desconocimiento de la legislación de ambos países hace que muchos jóvenes de nacionalidad francesa crean que en el otro lado se pueden consumir libremente cannabis y otras drogas.
En lo que respecta a los itinerarios de consumo, se observa una pauta que está en relación con la edad y la normativa horaria de los establecimientos, además con la cultura de cada país; los más jóvenes se inician con el botellón, luego pasan a las lonjas o locales, más tarde a los bares y finalmente a las discotecas; además, mientras entre los y las jóvenes de este lado de la frontera es común cambiar de bar haciendo un cierto recorrido, los jóvenes del otro lado suelen permanecer en un único sitio, interactuando entre ellos, hasta el cierre del local. Desde la perspectiva de las diferencias de género – uno de los ejes que articula todo el proceso de análisis- ,se constata la búsqueda por parte de la chicas de los mismos efectos que los chicos, lo que las hace consumir de la misma forma; sin embargo, se observa también que existe un efecto “protector” en los estereotipos de género, en la medida en que se piensa que los chicos prefieren a las chicas que mantienen un cierto grado de control en sus consumos, lo que lleva a éstas a un uso más controlado. Sin embargo, ese estereotipo de género pone a las chicas en otros riesgos.
Los y las jóvenes de ambos lados de la frontera señalan un discurso social y adulto incoherente que, por una parte, persigue el uso drogas, mientras que, por otra, en ocasiones lo tolera, y en otras, lo promociona directamente (lo cual resulta mucho más obvio en el caso del alcohol). A su vez, los padres y las madres de ambos lados de la frontera se declaran preocupados e incompetentes con respecto a poder controlar el consumo de sustancias de sus hijos/as, y quienes gozan de buena imagen entre la juventud son los educadores sociales que actúan como mediadores en los espacios de ocio. El estudio señala también la movilidad de los y las jóvenes de un lado a otro de la frontera, y su dependencia de los medios de transporte privados, en la medida en que no hay transportes nocturnos entre los dos Estados, y son caros los que existen entre Irun y Hondarribia, con lo que ello supone de incremento de riesgos de accidentes de tráfico.
Conductas de riesgo
La mayoría de los y las jóvenes entrevistados se han visto implicados/as en situaciones de riesgo derivadas de sus consumos, si bien tienden a banalizar sus consecuencias, en coherencia con la baja percepción de riesgo que tienen las distintas sustancias, porque, aunque la heroína sigue teniendo mala prensa(prácticamente nadie en los contextos festivos la consume) la cocaína, ampliamente consumida tiene un halo de cierto glamour y una percepción de sustancia de fiesta por excelencia, exenta de riesgos. Es común entre los y las jóvenes de ambos lados de la frontera el policonsumo y el manejo de la ingesta para conseguir en cada momento los efectos deseados, lo cual implica, en general, un conocimiento importante de los efectos de cada sustancia, aunque desconocen los riesgos que implican las diversas mezclas. También se pone en evidencia en el estudio el desconocimiento respecto a otros riesgos que pueden generar el consumo de drogas- complicaciones psiquiátricas o prácticas sexuales, por ejemplo- y la tendencia a pensar que los riesgos sólo afectan a los demás, nunca a uno/a mismo/a. Junto a la ignorancia respecto a los efectos de la mezcla de sustancias, es también patente el desconocimiento del contenido de las sustancias que consumen, debido, entre otras razones, al carácter esporádico de los programas de testado en la parte guipuzcoana ( en el Estado francés no están permitidos).
Desde el punto de vista de la intervención de los profesionales, los grupos de discusión han puesto de manifiesto la escasa coordinación existente en lo que se refiere a los equipos de salud mental, que se enfrentan al mismo tipo de complicaciones psiquiátricas derivadas del consumo de drogas, y a la necesidad de implicar en mayor medida al sector hostelero de la comarca. Y en cuanto a la valoración de las medidas vigentes en materia de reducción de riesgos, se constata que los jóvenes de ambos lados de la frontera tienden a relacionar dichas medidas con el reparto de materiales (preservativos, jeringuillas) y con la adquisición de algunas pautas básicas de protección. No asocian, sin embargo, las políticas de reducción de riesgos con la extensión de hábitos de consumo más saludables que – sin propugnar necesariamente la abstinencia en el consumo de drogas- permitan mantener los usos de sustancias bajo un cierto control.
El trabajo se cierra con una serie de propuestas de actuación que se fundamentan en la prevención y en la reducción de los riesgos y daños asociados a los consumos, que incorporan, además, la especificidad de género en el diseño de las medidas propuestas. Las autoras del estudio proponen tanto medidas destinadas a la reducción de la oferta como a la reducción de la demanda, a través de la intensificación del trabajo de los educadores y mediadores, del trabajo con los hosteleros, o de una mejor coordinación entre las redes de salud mental y de los profesionales del ámbito de las drogodependencias que trabajan a ambos lados de la frontera. El estudio pone también de manifiesto la necesidad de impulsar medidas de reducción de riesgos relacionados con el transporte público, la instalación de zonas de descanso en los espacios de ocio y la venta de agua o bebidas calientes hasta última hora y a un precio asequible en las txoznas que se instalan en las fiestas populares de la zona.
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