Las residencias de mayores cancelan excursiones por el calor: "Insistimos en que se hidraten porque no tienen sensación de sed"
La Alarma Roja por calor en Irun obliga a las residencias de Caser a suspender excursiones y adaptar sus rutinas internas para garantizar la hidratación de las personas mayores.

Caser Residencial Betharram en la Comarca del Bidasoa
La comarca del Bidasoa afronta una situación de temperaturas extremas que ha motivado la activación de la Alarma Roja en Irun. Esta situación meteorológica incide directamente en la gestión diaria de los centros que atienden a colectivos vulnerables, como es el caso de las personas de edad avanzada. Ante este escenario, los centros residenciales de la zona han modificado sus protocolos de trabajo para asegurar el bienestar de los usuarios en el interior de las instalaciones y evitar riesgos asociados al calor.
Suspensión de excursiones y traslado de actividades al interior
La afección de la Alarma Roja ha obligado a transformar la programación diaria en los centros de Caser Residencial Anaka y Caser Betharram. La responsable de Relaciones Institucionales de la firma en la comarca del Bidasoa, Reyes Franco, explica que "han cambiado el tipo de tarea por opciones más lúdicas que requieren menos esfuerzo y concentración". De este modo, las sesiones habituales de estimulación cognitiva "se han sustituido estos días por alternativas como proyecciones de cine con refrescos", priorizando el uso de las zonas comunes equipadas con aire acondicionado.
Las altas temperaturas han forzado la cancelación de las actividades programadas en el exterior de los edificios. El centro de Anaka ha tenido que "suspender una excursión y paseo que sus usuarios iban a realizar al parque de Plaiaundi". Por su parte, la dirección de Caser Betharram "ha modificado la ubicación de su fiesta de San Juan"; el evento estaba previsto originalmente al aire libre y finalmente se desarrollará en los espacios interiores para "proteger a los residentes". Las salidas a las terrazas se limitan exclusivamente a las últimas horas del día, "siempre que la caída del sol coincida con la aparición de brisa".
Gestión de los cambios de hábitos y confort térmico
La alteración de las rutinas habituales constituye uno de los puntos de gestión asistencial durante estas jornadas, dado que las personas mayores muestran una "alta dependencia de sus costumbres diarias". Reyes Franco señala que, aunque "inicialmente se presenta el interrogante de qué hacer al no poder salir, los residentes priorizan estar en espacios frescos". La responsable institucional añade que la acumulación de jornadas consecutivas con este clima hace que "la situación se vuelva pesada para los usuarios", por lo que confía en que el episodio de calor no se prolongue de forma prolongada.
Monitorización de la alimentación y de la ingesta de líquidos
El plan de actuación ante la alerta meteorológica incluye especificaciones estrictas en el área de nutrición y cocina. Los menús de las residencias se han reconfigurado para "eliminar los platos calientes y pesados, sustituyéndolos por elaboraciones más frescas".
La mayor atención del personal de los centros se concentra en el seguimiento de la ingesta de líquidos. La responsable de las residencias bidasotarras detalla que con las personas mayores ocurre que "no tienen esa sensación de sed", un factor fisiológico que obliga a los trabajadores a "insistir y estar detrás de ellos para que beban agua o zumos con una frecuencia superior a la habitual".
No hay comentarios:
Publicar un comentario