La Asociación de Vecinos de Amute Kosta ha denunciado el “desmantelamiento” del autobús en Hondarribia por los nuevos cambios implantados por Lurraldebus, calificando de “grave retroceso la desaparición de la línea E20 y el tijeretazo en las frecuencias de las conexiones clave con Irun y Donostia”, de ahora en adelante llamadas BI05 y BI02.

"Crónica de una muerte anunciada"

En el comunicado, afirman que la situación de la E20 “es la crónica de una muerte anunciada”, tras “años de recortes continuados en días, franjas horarias y saltos de horarios”. En un comunicado emitido en la tarde-noche del jueves, señalan que “el goteo constante y la consiguiente pérdida de viajeros en Hondarribia eran el indicador más claro de que el servicio ya no resultaba ni atractivo ni práctico para el día a día”, criticando que “en lugar de rescatar y potenciar la línea, la administración ha optado por suprimirla, dejando desatendidos a cientos de usuarios”.

Por otro lado, desde la asociación vecinal rechazan “la pérdida de frecuencias en las conexiones principales”. Señalan que “el paso de la antigua E25 a la nueva BI05 ha supuesto romper la frecuencia histórica de 15 minutos, ensanchando los tiempos de espera a los 20 y hasta 30 minutos según la franja horaria”, afirmando que “esta pérdida de regularidad destruye la utilidad del autobús como una lanzadera eficaz hacia otros medios de transporte esenciales de la comarca, como Renfe o Euskotren”, criticando que es algo “que también sufre la BI02 (antigua E21) en su conexión directa con Donostia”.

"Facilidades tecnológicas únicamente para los visitantes"

Por otro lado, a la Asociación de Vecinos de Amute-Kosta le produce “un profundo enfado constatar que la única línea que experimenta mejoras en todo este proceso es la E30 (actual BI01), que conecta directamente Donostia con el Aeropuerto de San Sebastián”, siendo la única en la que se permitirá el pago con tarjeta de crédito, y por lo que “nos preguntamos por qué las facilidades tecnológicas y la mejora de servicios se reservan únicamente para los "visitantes" que llegan por el aeropuerto, mientras que, a los vecinos y trabajadoras de Hondarribia, que sostienen el servicio a diario, se les imponen trabas y recortes”.

Finalmente, exigen “la restitución de las frecuencias recortadas y el diseño de un plan de transporte integral que de verdad dé servicio y responda a las necesidades reales de quienes vivimos en Hondarribia”.