Un total de 427 viviendas de Irun, agrupadas en 25 comunidades de propietarios, han podido rehabilitar energéticamente sus edificios gracias a las ayudas financiadas con los fondos europeos Next Generation de la Unión Europea y gestionadas por el Ayuntamiento de Irun, a través de IRUNVI, como entidad colaboradora del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco. En conjunto, estas actuaciones han movilizado 6.731.181,54 euros, permitiendo acometer obras de mejora de la envolvente térmica de los edificios que hoy se traducen en viviendas más eficientes, confortables y sostenibles.
La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, y el consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, han visitado este miércoles uno de esos edificios recientemente rehabilitado en el barrio de Arbes, donde han hecho balance del impacto que estas ayudas han tenido en la ciudad y han podido conocer de primera mano el resultado de unas actuaciones que contribuyen a reducir el consumo energético, disminuir las emisiones y mejorar la calidad de vida de las familias residentes. En la visita también ha participado el concejal de Disciplina Urbanística y Vivienda, Jon Ugarte.
A las ayudas destinadas a comunidades de propietarios se suman otras 46 viviendas particulares que han recibido subvenciones para la sustitución de ventanas, unas actuaciones que han supuesto una inversión total de 113.727 euros y que permiten mejorar el aislamiento térmico y acústico de los hogares, reducir las pérdidas energéticas y avanzar también en la modernización del parque residencial irunés.
La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, ha valorado que "estas ayudas han supuesto una oportunidad muy importante para muchas comunidades de propietarios de la ciudad, permitiendo acometer obras que mejoran notablemente el día a día de las personas que allí residen y sin olvidar que estas intervenciones hacen que tengamos una ciudad más sostenible y eficiente energéticamente". Laborda ha subrayado también "el importante trabajo de acompañamiento y gestión realizado desde IRUNVI y desde el Ayuntamiento para facilitar el acceso a estas convocatorias y ayudar a las comunidades durante todo el proceso".
Durante la visita, el consejero Denis Itxaso ha destacado que la rehabilitación constituye hoy una de las principales políticas públicas de vivienda del Gobierno Vasco, convirtiéndose en una de las principales herramientas para modernizar el parque residencial vasco y mejorar la calidad de vida de miles de familias. "La mejor política de vivienda no consiste únicamente en construir nuevas promociones. También pasa por cuidar el inmenso patrimonio residencial que ya existe”, ha reconocido Itxaso.
Tal y como ha explicado en numerosas ocasiones, “Euskadi cuenta con uno de los parques de vivienda más antiguos del sur de Europa, con edificios que en muchos casos superan los 50 o 60 años de antigüedad. Por eso, rehabilitarlos significa garantizar que miles de familias puedan seguir viviendo en la casa de toda la vida, en su barrio y junto a su comunidad, con mejores condiciones de confort, accesibilidad y eficiencia energética”, ha añadido. El consejero ha señalado además que la rehabilitación "es una inversión social, ambiental y también económica", porque permite reducir la factura energética de las familias, prolongar la vida útil de los edificios y favorecer que las personas mayores puedan continuar viviendo en su entorno habitual.
Según Itxaso, "cuando rehabilitamos un edificio no solo estamos mejorando una fachada o instalando aislamiento. Estamos fortaleciendo los barrios, evitando procesos de degradación urbana y haciendo posible que los vecinos y vecinas permanezcan allí donde han construido su proyecto de vida. Esa es una forma muy tangible de garantizar el derecho a la vivienda”.
Reducción del consumo superior al 60%
En el caso de Irun, las actuaciones ejecutadas han permitido importantes mejoras en el comportamiento energético de los edificios. En diez de los expedientes finalizados, la reducción del consumo energético supera el 60 %, mientras que en el resto de los casos la mejora obtenida se sitúa entre el 30 % y el 60 %, muy por encima de los mínimos exigidos para acceder a estas ayudas.
Las intervenciones han incluido actuaciones sobre la envolvente térmica de los edificios mediante el aislamiento de fachadas, la renovación de carpinterías exteriores y otras mejoras constructivas que incrementan el confort interior de las viviendas durante todo el año, reducen las necesidades de calefacción y refrigeración y contribuyen al cumplimiento de los objetivos de descarbonización del parque residencial.
Estos resultados son fruto del convenio suscrito en diciembre de 2022 entre el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Irun, mediante el cual IRUNVI pasó a convertirse en entidad colaboradora para la tramitación y gestión de las ayudas financiadas con los fondos Next Generation. Durante estos más de tres años, la oficina municipal ha desempeñado un papel clave en el asesoramiento técnico y administrativo a las comunidades de propietarios y particulares interesados en acceder a estas subvenciones. En total, 637 personas han sido atendidas por este servicio municipal, que ha acompañado a la ciudadanía durante todo el procedimiento, desde la presentación de la solicitud hasta la justificación final de las actuaciones.
El consejero ha querido poner en valor esta colaboración institucional, subrayando que el éxito de la convocatoria ha sido posible gracias al trabajo coordinado entre las distintas administraciones. "Los fondos europeos han supuesto una oportunidad histórica, pero su éxito no depende únicamente de disponer de recursos económicos. Requiere también una administración cercana, capaz de informar, asesorar y acompañar a las comunidades de propietarios durante un proceso que muchas veces resulta complejo. La colaboración entre el Gobierno Vasco e IRUNVI es un magnífico ejemplo de cómo esa cooperación institucional se traduce en resultados concretos para la ciudadanía”.
Actuaciones repartidas por distintos barrios de la ciudad
Las obras subvencionadas se han desarrollado en diferentes zonas de Irun, con actuaciones integrales en edificios situados en calles como Paseo Colón, Luis de Uranzu, San Pedro, Papinea, Miguel de Ambulodi o Virgen Milagrosa, entre otras. La cuantía de las ayudas concedidas ha oscilado entre 18.800 euros y más de 877.000 euros, en función del alcance de cada intervención y del grado de mejora energética conseguido tras las obras.
En cuanto a las ayudas destinadas a viviendas particulares para la sustitución de ventanas, 46 hogares irundarras se han beneficiado de estas subvenciones, con importes comprendidos entre 800 y 3.000 euros por vivienda. Estas actuaciones, aunque de menor dimensión, tienen un impacto directo sobre el confort cotidiano de las familias, al mejorar el aislamiento térmico y acústico de las viviendas, reducir las pérdidas energéticas y contribuir al ahorro en la factura energética.
En ese sentido, la alcaldesa ha destacado también el efecto transformador que estas intervenciones tienen sobre el conjunto de la ciudad. "Estas inversiones también contribuyen a renovar y modernizar la imagen de la ciudad, con un aspecto más cuidado, actualizado y acorde a los nuevos tiempos, algo que repercute positivamente en la imagen que proyectamos como ciudad".
253 millones destinados a la regeneración urbana
Los datos registrados en Irun forman parte de un programa de rehabilitación de alcance mucho mayor impulsado por el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana en el conjunto de Euskadi gracias a los recursos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) del Gobierno de España financiado por la Unión Europea. El Gobierno Vasco recibió inicialmente 193.720.839,39 euros procedentes de estos fondos para desarrollar los distintos programas de rehabilitación residencial. Sin embargo, la extraordinaria respuesta obtenida por parte de la ciudadanía y de las comunidades de propietarios llevó al Ejecutivo autonómico a reforzar esta política con 60 millones de euros de fondos propios, elevando la inversión total disponible hasta 253.720.839,39 euros.
Como ha explicado Itxaso, esta decisión ha permitido dar respuesta a un volumen de solicitudes muy superior al inicialmente previsto. "La enorme demanda que han tenido estas ayudas demuestra que existía una necesidad real. Miles de comunidades de propietarios querían rehabilitar sus edificios, pero necesitaban un impulso económico para hacerlo posible. Por eso el Gobierno Vasco decidió complementar los fondos europeos con recursos propios. No queríamos dejar atrás proyectos solventes por una mera cuestión presupuestaria", ha recalcado.
Hasta la fecha, el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana ha ejecutado ya 200.255.139,68 euros (el 79%), superando ampliamente los objetivos comprometidos inicialmente con el Estado en varios de los programas financiados mediante los fondos europeos. En los programas de rehabilitación energética de edificios y viviendas (programas 3, 4 y 5), en los que se enmarcan las actuaciones realizadas en Irun, se han reportado 3.176 certificados, un 50 % más de los previstos inicialmente (1.574). Mientras que en el programa 6, destinado a la construcción de viviendas en alquiler social o a precio asequible en edificios energéticamente eficientes, se han reportado 1.616 viviendas, prácticamente el doble del objetivo fijado por el Estado, cifrado en 859. Por su parte, en el Programa 1 de regeneración urbana que actúa sobre 28 barrios de veintitrés municipios vascos, se han ejecutado 96 portales y un total de 1.152 viviendas.
El consejero ha destacado que estos datos sitúan a Euskadi entre las comunidades autónomas con mayor grado de ejecución de los fondos europeos destinados a la rehabilitación residencial. "Hemos demostrado que cuando las administraciones colaboran, acompañan técnicamente a la ciudadanía y ponen recursos suficientes sobre la mesa, la rehabilitación funciona. Detrás de cada expediente aprobado hay familias que van a vivir mejor, edificios que consumirán menos energía y barrios que ganan en calidad urbana y cohesión social”.