Este blog se crea para que todos los ciudadanos puedan expresar libremente sus opiniones, y además poder aportar todas estas ideas y compartirlas con el resto de la ciudadanía.
Foto de la rueda de prensa de presentación de la agenda primaveral del Amaia KZ.N.G.
Esta mañana se ha desvelado la agenda primaveral del centro cultural Amaia de Irun, una propuesta que combina el talento local con artistas de renombre, como Café Quijano. La delegada de Cultura, Nuria Alzaga, ha destacado la diversidad de iniciativas programadas, que incluyen eventos en torno al Día Internacional de la Danza y el ciclo DokuIrun.
El apartado musical de la agenda arrancará el 5 de abril con el concierto de Café Quijano, que forma parte de su Miami Tour 1990 y que ya ha agotado las entradas. También incluye dos citas del Ciclo Ricardo Requejo, ‘El sueño de Sorolla’ el 13 de abril y ‘All' Antica Musika’ el 25 de mayo, así como el concierto del coro Náyade Abesbatza (10 de mayo). Además, en el marco del Festival Internacional de Guitarra de Hondarribia, el dúo DUsul ofrecerá un recital el 4 de mayo.
El cine documental estará representado en la agenda primaveral con el ciclo DokuIrun, que arranca mañana con la proyección de 'Scooter'. Además, el 9 de mayo se celebrará el Festival de Cine y Derechos Humanos.
Teatro para todos los públicos
El teatro llega con propuestas variadas, incluyendo la obra en euskera ‘Zorretan’, de Hika Teatroa, que se representará el 3 de mayo; el espectáculo familiar ‘Scrooge eta mamuak’, de Khea Ziater, prevista para el 4 de mayo; y la pieza ‘Miñan’ de Artedrama, que se ofrecerá el 24 de mayo.
La danza también tendrá un papel destacado con las actuaciones de Kemen Dantza Taldea el 6 de abril y de Eraiki Dantza Taldea el 17 de mayo.
‘En busca de tu aventura’
El ciclo ‘En busca de tu aventura’ llevará al público a recorrer el mundo a través de las experiencias de viajeros y aventureros en cuatro encuentros: ‘Nueva Zelanda bizikletaz’ el 10 de abril; ‘Konfiantza itsua’ el 24 del mismo mes; ‘Mongolia: Territorio Nómada’ el 8 de mayo y ‘Andrea Bergareche y sus viajes’ el 22 de mayo.
Balance del año en el Amaia
La delegada de Cultura también ha presentado el balance del 2024 del Amaia KZ, que durante el pasado año registró un total de 43.185 asistentes a las 266 actividades organizadas en este espacio. En este sentido, Alzaga ha recordado que entre el 15 de julio y el 28 de noviembre el centro cultural estuvo cerrado con motivo de las obras de mejora que se llevaron a cabo, y ha afirmado que los meses de mayo, junio y diciembre fueron los que mayor asistencia registraron.
“Teniendo en cuenta que la mitad del año estuvo cerrado por las obras de mejora, haber alcanzado estas cifras demuestra el músculo social con el que cuenta el Amaia KZ, lo que es muy positivo de cara a citas culturales que se quieren traer a la ciudad”, ha dicho. Además, ha asegurado que “este año vamos, sin duda, por el buen camino, ya que son ya once las veces en las que hemos colgado el cartel de 'no hay entradas', y estamos aún en abril".
Noticica publicada en Diario Noticias de Gipuzkoa, el jueves día 3 de Abril de 2025.
Asier UrbietaDirector de ‘Faisaien irla’
“Si viese a alguien ahogándose en el Bidasoa, según mis convicciones, me tiraría; pero llegado el caso, no lo sé”
El Festival de Cine y Derechos Humanos arrancará esta tarde en el Victoria Eugenia con ‘Faisaien irla’, de Asier Urbieta, un thriller social sobre la problemática de la inmigración en el Bidasoa.
Sambou Diaby, Jone Laspiur y Asier Urbieta, este jueves, en la presentación de 'Faisaien irla', que inaugura el Festival de Cine y Derechos Humanos.Ruben Plaza
Faisaien irla es la primera película del cineasta Asier Urbieta, responsable de la serie Altsasu. La película arranca con dos decisiones ante un dilema. Laida (Jone Laspiur) y Sambou (Sambou Diaby) pasean por el Bidasoa cuando ven a dos personas cruzando el río a nado y con dificultades. Laida decide lanzarse al agua a ayudarlas; Sambou, en cambio, se queda en tierra y solo uno de los dos migrantes, Nassim (Ibrahima Kone) salva la vida. Urbieta, Laspiur y Diaby han presentado la película este jueves ante la prensa, antes de inaugurar mañana, a las 20.00 horas en el Victoria Eugenia, el Festival de Cine y Derechos Humanos.
Si viese a alguien ahogándose en el Bidasoa, ¿se lanzaría al río para ayudarle?.
Es una pregunta muy difícil de contestar y es la que me hice yo cuando leí el caso de dos ciclistas que se encontraron a un migrante ahogándose; uno se tiró y el otro no. Es difícil de contestar porque actúas por el inconsciente. Me encantaría decir que sí y según mis convicciones, lo haría; pero luego, llegado el momento, no sé cómo reaccionaría.
Querían plantear ese dilema moral al espectador.
Sí, queríamos plantearle el dilema de qué es lo que hacemos ante los problemas y cuál es el lugar que queremos tener en el mundo, participar en él de manera activa ante lo que ocurre o ser meros espectadores.
Cuando uno decide tirarse y el otro no, como le ocurre a la pareja protagonista de ‘Faisaien irla’, surgen las tensiones.
Hay una incomprensión mutua. Por un lado, Laida no entiende por qué su pareja no se ha tirado. Y, por otro lado, Sambou no entiende muy bien su propia reacción. A él, quizá, le hubiese gustado tirarse pero se bloquea. Es verdad que no conocemos bien su biografía... No sabemos si tiene fobia al agua, si ha tenido algún hecho traumático con el agua o si, simplemente, se ha bloqueado.
Es decir, que no tiene por qué ser una cuestión de voluntad...
A veces, cuando algo ocurre tan de repente, actuamos por instinto y el instinto es primario. No lo podemos controlar.
Comenta que la historia le vino a la cabeza con un artículo leído en prensa. ¿Cómo fue el proceso de investigación?
Lo empezamos con el fotoperiodista Gari Garaialde, que ha retratado la emergencia humanitaria del Bidasoa durante seis años. Su trabajo me pareció muy inspirador. Nos contó multitud de historias reales, que nos sirvieron de inspiración para escribir el guion.
¿Por qué elegir la Isla de los Faisanes como enclave del Bidasoa para contar esta historia?
Es el condominio más pequeño del mundo: cada seis años cambia su propiedad entre el Estado español y el francés. Siempre me había llamado la atención y me parecía interesante para meterla en la ficción. En una historia que habla sobre el absurdo de las fronteras, me parecía un lugar muy interesante para plantear si la tierra nos pertenece, si hay quien tiene más derechos sobre la tierra si a nacido en ella o no... Además de ser un lugar real, era un emplazamiento metafórico que engloba el discurso de la película.
El Bidasoa es un lugar fronterizo... ¿Vivieron de cerca episodios con migrantes que deseaban cruzar?
Sí. Mientras rodábamos en la muga, de noche, fuimos testigos de cómo había gente que quería cruzar y que era parada por la Policía; de otros que consiguieron cruzar pero que fueron devueltos en caliente. Fue muy curioso porque la realidad y la ficción acabaron mezclándose.
¿Hasta qué punto?
A Sambou Diaby, coprotagonista de la película, mientras filmaba una secuencia en la que tenía que cruzar la muga, la Policía francesa le paró para pedirle los papeles.
Por lo tanto, casi hablamos de un documental...
Tiene algo de eso. El guion está muy inspirado en la realidad y queríamos estar muy cerca de la actualidad y de la verdad de lo que está ocurriendo.
Creo que sí. Es una actualidad desconocida. El otro día, hablando con Gari y con Irungo Harrera Sarea, me decían que no es porque los medios no informen al respecto, sino porque, por algún motivo, no cala en la sociedad. Aunque haya noticias y se cuente este drama, parece que miramos para otro lado. Con la película queríamos llegar a la sociedad por una vía más emocional y a ver si toma conciencia de lo que ocurre.
Poco a poco están saliendo diferentes obras artísticas al respecto.
Es su primer largometraje, ¿cómo lo ha vivido?
Lo he vivido como algo positivo y muy natural. Llevo años haciendo cortos, publicidad, dirigí la serie Altsasu, pero para mi primera película, que tampoco ha sido una película sencilla porque tiene escenas de acción y secuencias con mucha figuración, he intentado rodearme de amigos y de gente muy profesional. Entre todos hemos sacado una primera película de una manera muy natural.
Es una película con temática social pero, ¿siempre pensó en añadirle el toque de thriller?
Una vez tuve claro qué quería contar, llegó el momento de pensar cómo hacerlo. Había muchos elementos que nos llevaban al thriller: la frontera, un río, un cadáver, la comisaría, era invierno... Nos pareció un mecanismo muy interesante para enganchar al espectador y lanzar nuestro mensaje.
El thriller fronterizo se hizo especialmente popular a partir de la serie danesa ‘Bron/El puente’ (2011), sobre un cadáver que aparece en la mitad del puente que une Suecia con Dinamarca, causando un conflicto jurisdiccional entre ambos países.
Fue inspirador. Hay algo del noir del Norte de Europa, de la zona escandinava, en la que se sitúa Bron o la película Tourist (2014), que me resulta muy atractivo. Han sido referencias a la hora de trabajar la narrativa de la película.
¿Es cierto que para el papel que interpreta Ibrahima Kone habían pensado en el actor Seydou Sarr, protagonista de ‘Yo, capitán’ (2023), y que, incluso, lo llegaron a tener confirmado para el elenco?
Buscábamos a un actor negro con raíces africanas. A mí me encantó Yo, capitán y anduvimos mucho tiempo detrás de él. Tradujimos el guion, primero, al inglés y, luego, al italiano, porque su agente era italiano. El día que nos confirmó que quería hacer la película, Ibrahima Kone hizo el casting y nos gustó tanto que preferimos trabajar con él.
Estrenaron ‘Faisaien irla’ en el Festival de Göteborg y luego en Málaga. Hoy inaugurarán el Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia. ¿Cómo valora estos primeros pasos de la película?
En Göteborg la acogida fue muy cálida. No conocían nada del conflicto en el Bidasoa y les llamó mucho la atención. Lo mismo nos pasó en Málaga, no eran conscientes de que en una frontera en el interior de Europa estuviese ocurriendo esto. Ahora tenemos muchas expectativas con Donostia, nos parece el lugar perfecto para que se vea y para que se dé el coloquio posterior que se organizan en el Festival de Cine y Derechos Humanos. A partir del 25 de abril estaremos en los cines y será importante que el primer fin de semana el público vaya al cine para que se mantenga lo máximo posible en cartelera.