Una denuncia en la Ertzain-etxea de Irun destapa una red de estafas del “hijo en apuros”
El operativo ha culminado en Tarragona con la detención de una mujer de 22 años. La arrestada utilizaba el método del 'hijo en apuros' para engañar a sus víctimas y captaba a jóvenes, conocidos como 'mulas', para mover el dinero y borrar su rastro. En total, el valor de lo defraudado supera ya los 96.000 euros

Imagen de la Ertzaina
Una investigación iniciada en la comisaría del Bidasoa el pasado agosto permite la detención en Tarragona de una mujer de 22 años que coordinaba una red de "mulas" bancarias. El Juzgado de Instrucción número 3 de Irun coordina las diligencias tras detectarse una denuncia inicial de 30.000 euros en la localidad.
El origen de la investigación en el Bidasoa
El punto de partida de este operativo conjunto entre la Ertzaintza y la Policía Nacional se sitúa en la Ertzain-etxea de Irun. Fue en agosto de 2025 cuando se interpuso en las dependencias locales una denuncia por una estafa cometida a través de internet que alcanzó los 30.000 euros mediante transferencias fraudulentas. A raíz de este suceso, los agentes de la ciudad fronteriza iniciaron un rastreo técnico que permitió identificar un patrón común con otras denuncias interpuestas en puntos tan distantes como Reus, Murcia o Valencia, lo que obligó a la creación de un equipo multidisciplinar coordinado por el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado.
El 'modus operandi' mediante el uso de mulas
La organización criminal utilizaba la ingeniería social para engañar a sus víctimas mediante la conocida estafa del "hijo en apuros". Los autores contactaban con los damnificados haciéndose pasar por un familiar directo que alegaba una urgencia económica tras un supuesto cambio de número telefónico. Para blindar el anonimato de la cabecilla, la detenida captaba a través de redes sociales a terceras personas, denominadas policialmente como "mulas", a quienes ofrecía dinero a cambio de abrir cuentas bancarias a su nombre. De esta forma, las víctimas ingresaban el dinero en cuentas controladas por jóvenes que, tras recibir una pequeña comisión, perdían el control de los fondos en favor de la red criminal.
Registro domiciliario y material intervenido
Tras meses de seguimiento, los agentes localizaron el centro de operaciones en la localidad tarraconense de Riudoms. El pasado 10 de marzo, con la autorización expresa del Juzgado de Instrucción número 3 de Irun, se procedió a la entrada y registro de la vivienda de la principal sospechosa. En el interior del inmueble, los efectivos policiales intervinieron un total de 3.400 euros en efectivo, un ordenador portátil, diversos dispositivos móviles y una elevada cantidad de tarjetas telefónicas preparadas para ser utilizadas en futuros fraudes. La detenida, de nacionalidad española, se enfrenta ahora a cargos por un delito de estafa continuada.
Una operación que permanece abierta
A pesar de la detención de la principal responsable de la captación de cuentas, la investigación no se da por concluida. El material informático incautado en el registro está siendo analizado minuciosamente por los especialistas para determinar el alcance total del fraude, que de momento ya supera los 96.000 euros documentados. No se descartan nuevas detenciones en las próximas semanas ni la aparición de más víctimas, dado que la red tenía capacidad para operar en todo el territorio estatal. Desde las autoridades se insiste en la importancia de verificar siempre la identidad de cualquier familiar que solicite dinero por canales no habituales.



