Alaitz Egiazabal, del comité de empresa, ha sido la encargada de leer un manifiesto en el que ha mencionado que “la supuesta voluntad de diálogo y la complejidad técnica son excusas para camuflar una realidad flagrante: no hay ni una sola propuesta económica real sobre la mesa que permita avanzar”, en clara alusión al comunicado emitido esta misma semana por la empresa.
Por otro lado, ha añadido que “Txinzer no es una entidad privada, y es responsabilidad directa de esta Corporación”, aludiendo, siempre según su interpelación, “la capacidad del Consistorio de desbloquear esta situación”, una solución que ha afirmado que “es viable, y su coste mínimo. Si el acuerdo no llega, no es por falta de recursos, es por una falta palpable de voluntad política”. Por último, ha solicitado a los diferentes representantes políticos responsabilidad, además de “garantizar un servicio público de calidad y unas condiciones laborales dignas de quienes lo prestan”.
“No queremos que parezca que esta situación se normaliza, porque no lo hacemos”
Nuria Alzaga, portavoz del PSE, ha recordado que “hay voluntad política, pero tiene algunos límites, que es donde termina la legalidad de otras cuestiones”, añadiendo que se ha de lograr un equilibrio desde el diálogo. Ha añadido, además, que “seguiremos defendiendo el interés general desde la responsabilidad que nos asignáis y tenemos, tanto nosotros como el resto de grupos políticos que estamos en este pleno y que formamos el Consejo”, presidido por la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, y vicepresidido por Igor Enparan, alcalde de Hondarribia.
Alzaga, además, ha querido recalcar que “se da la información correctamente” mencionando que no quiere que parezca “que esta situación se normaliza, porque no lo hacemos”.
Gorka Álvarez, portavoz del PNV, ha solicitado a ambas partes sentarse para intentar llegar a un acuerdo: “Tenéis derecho a huelga, reivindicando cuestiones legítimas como trabajadores, pero nosotros tenemos la responsabilidad de que los ciudadanos tengan un buen servicio público. Pero es verdad que 110 días son muchos, y algo no se está haciendo bien. Nos consta que por ambas partes se han puesto propuestas encima de la mesa, y creemos que una negociación es un acuerdo entre las partes, e instamos a ambas a que os sentéis. Estamos abiertos a hablar, y si no hay que creer a alguna de las partes porque está mintiendo necesitamos información real de ambas partes para saber qué está pasando”.
Durante la respuesta de ambos, los trabajadores de Txingudiko Zerbitzuak han mostrado su disconformidad en algunos de los puntos mencionados.
Responsabilidad política
Oihana Briones, portavoz de EH Bildu, aludiendo ella misma a su condición de consejera de Txinzer, ha defendido el derecho a huelga de los trabajadores, afirmando que “estamos haciendo reuniones con la dirección. Hemos planteado que hay que dar salida a este conflicto, poniendo recursos sobre la mesa. Tenemos responsabilidad política, y hay respuestas políticas que no se han dado, y los recursos para llegar a acuerdos se han de decidir de esa manera política”.
David Nuño, de Elkarrekin Podemos, ha mencionado que Alaitz Egiazabal “ha dejado una dicotomía en la que o se apuesta por los trabajadores, por la dignidad laboral y por un buen funcionamiento de la empresa pública, o por una opción B” que se entiende que es referida a la gerencia.
Iñigo Manrique, del Partido Popular, tras reconocer que algo no se está haciendo bien tras 100 días de huelga, también ha mencionado “que no se puede plantear esta situación entre vencedores y vencidos”, aludiendo a una falta por ambas partes de “empatía, autocrítica y saber dejar cosas por el camino”.
Conversación entre Cristina Laborda y los trabajadores al acabar el Pleno Ordinario Municipal
Al término de la sesión Cristina Laborda, alcaldesa de Irun, junto a Nuria Alzaga ha mantenido una respetuosa conversación con los trabajadores durante varios minutos, exponiendo ambas partes sus puntos de vista.
Cristina Laborda conversa con los trabajadores de Txingudiko Zerbitzuak Unai Macias
Un conflicto lejos de su final
La situación entre ambas partes parece estar lejos de llegar a término tras el cruce de comunicados de esta semana entre la dirección y los trabajadores, en los que han mostrado posturas muy distintas.