El 23 de mayo de 2027 los colegios electorales de Gipuzkoa albergarán dos urnas independientes como de costumbre: la foral, para votar a las Juntas; y la local, la de cada ayuntamiento. Una batalla general y otra muy particular que en el caso de algunas ciudades adquirirá especial relevancia. En muchos ayuntamientos habrá una lista única, pero en unas plazas contadas de mayor población la pugna se presume reñida. En algunos casos, como Irun y Eibar, como hacía años no ocurría. Al menos, a ocho meses para votar.

La 'batalla' de Donostia

Donostia tendrá un alcalde que se presentará por primera vez al examen de las urnas. Jon Insausti relevó a Eneko Goia en octubre de 2025 y buscará mantener la victoria de su antecesor en 2023. Su candidatura no es oficial, pero hecha la apuesta hace apenas 12 meses, nada invita a pensar que cuando “entre octubre y noviembre” comience el proceso, Interjuntas proponga otra posibilidad a las bases. Ni como hipótesis.

Junto a Insausti y Borja Corominas (al que el PP estatal ya designó en julio), esta semana EH Bildu ha propuesto a Nerea Kortajarena como candidata. Si no se presenta ningún otro afiliado, la hoy parlamentaria será la apuesta de la coalición por confrontar con el PNV desde lo social, área de desempeño profesional de la aspirante. Más en pleno debate social en torno a Kaleko Afari Solidarioak y la seguridad en la ciudad.

Los portavoces de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano y Nerea Kortajarena, en una imagen de archivo

Los portavoces de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano y Nerea Kortajarena, en una imagen de archivo Jorge Muñoz

En el resto del territorio, explican fuentes de EH Bildu, el ritmo lo marcan los órganos locales de cada localidad en coordinación con la territorial en un contexto de “tranquilidad y esperanza”, a tenor de las encuestas al alza que manejan, aunque advierten de que hasta mayo queda “muchísimo”. 

La tercera gran pata en Donostia es el PSE, que tiene ante sí varios deberes que resolver en Gipuzkoa. En el caso de Donostia, el secretario general de los socialistas guipuzcoanos, José Ignacio Asensio, calificó a finales de 2025 a la portavoz municipal del PSE, Ane Oyarbide, como “una candidata inmejorable”.

El secretario general vasco, Eneko Andueza, ha marcado una distancia inicial esta semana al establecer en Euskadi Irratia que “cada territorio tiene sus procesos y su calendario, y en Gipuzkoa la militancia del partido decidirá quién deberá ser nuestra candidata”, aunque terminó diciendo que Oyarbide “está haciendo un trabajo excelente en un grupo excelente y tenemos una ocasión sin igual para sacar adelante nuestro programa de gobierno”.

Los rumores sobre nombres con teórico mayor tirón como Susana García Chueca y Denis Itxaso han sido recurrentes estos meses. Los socialistas abrirán del 23 al 26 de octubre el plazo para recibir candidaturas para las primarias y de ahí en adelante habrá que ver. 

Irun, Zarautz y Hondarribia

En otros municipios, el PNV ya ha adelantado trabajo: Irun, Zarautz y Hondarribia ya saben que Gorka Álvarez, Garbiñe Oiarbide y María Serrano se presentarán por primera vez como cabezas de lista. 

En el caso de Oiarbide, para tratar de mantener el bastón de mando de Zarautz que en los últimos años ha tenido Xabier Txurruka. Hace cuatro años el PNV aventajó en 240 votos y un concejal a EH Bildu, que logró 4.534 sufragios y 9 ediles. 

Xabier Txurruka y Garbiñe Oiarbide.

Xabier Txurruka y Garbiñe Oiarbide. EAJ

En el caso de las dos ciudades del País del Bidasoa, la situación es diferente, pero ya no suena descabellado que en ambas en junio gobierne el PNV, lo que no ocurre desde 1983, con Alfonso M. Oronoz en la ciudad costera y Txapartegi y Ricardo Etxepare en Irun. 

En el caso de Hondarribia, los jeltzales cedieron la Alcaldía por primera vez desde 1979 en una cita en la que Abotsanitz capitalizó el desgaste del PNV por 48 votos (2.834 a 2.786). María Serrano aspira ahora a ganar de nuevo, lo que vista la aritmética hondarribiarra se suele traducir en gobernar.

Si atendemos a Irun, donde además de los partidos habituales se perfilan al menos dos plataformas locales, las encuestas apuntan hoy a una batalla estrecha inédita desde 1999 y 2003. La protagonizan el PSE (que gobierna desde 1983) y el PNV, que se propone reducir de una vez el hueco entre sus votos forales en en las urnas de la ciudad y los locales

En 2023, ganó la elección para las Juntas con 7.260 votos (7.012 apoyos del PSE), mientras que en la urna municipal se quedó 5.795 frente a los 8.240 del PSE. El PNV aspira a crecer desde los casi 1.500 votos que ‘perdió’ entre la urna foral y la municipal

Laborda y Santano al término del Pleno de renuncia del actual secretario de Estado en diciembre de 2023

Laborda y Santano al término del Pleno de renuncia del actual secretario de Estado en diciembre de 2023 Ruben Plaza

Parte de esos respondían a una dualidad que ahora ha podido romperse: electorado que se siente cómodo con la propuesta jeltzale, pero que veía en el anterior alcalde, José Antonio Santano, un valor consolidado como primer edil de su ciudad. Este factor, de mayor relevancia en elecciones más cercanas, permite captar voto de sociología ajena al partido propio, como operaba en la Donostia de Odón Elorza, el Bilbao de Iñaki Azkuna o la Vitoria de José Ángel Cuerda.

Santano dejó el Ayuntamiento pocos meses después de ganar las elecciones de 2023 y su sucesora, Cristina Laborda, persigue consolidarse a ojos de la ciudadanía y mejorar sus opciones como candidata del PSE. La primera edil ya ha anunciado que será cabeza de lista “con seguridad”, aunque como en el caso de Donostia con la portavoz Ane Oyarbide y otros posibles nombres, el partido decidirá en las primarias a partir del 23 de octubre.

Plazas “históricas”

Además de mantener sus “alcaldías históricas” como la citada de Irun, Eibar –donde las encuestas hoy dejan entrever una pugna a tres con EHBildu y PNV–, Zumarraga o Lasarte-Oria, el PSE quiere aprovechar la cita de 2027 para avanzar en otras localidades donde tiene fuerza. 

Junto a la capital, Errenteria y Andoain son dos plazas en las que el PSE ve opciones. Sobre todo la segunda, donde a tenor de las encuestas, hay un partido como Elkarrekin Podemos que con un edil en la actualidad, su presencia en la próxima Corporación está en el aire.