miércoles, 25 de marzo de 2026

Psiquiatría y familias denuncian que las carencias del sistema de Salud Mental en el Bidasoa "lastran la recuperación" de los menores

Noticia emitida y publicada en Radio Irun-Cadena SER, el miércoles día 25 de Marzo de 2026.

Psiquiatría y familias denuncian que las carencias del sistema de Salud Mental en el Bidasoa "lastran la recuperación" de los menores

En Hoy por hoy Irun la plataforma #Fsaludmental y el psiquiatra, Javier Royo Moya, denuncian que las instalaciones de Irun "vulneran la confidencialidad" de los menores en salud mental y alertan de que las citas cada tres meses "no ofrecen visos de mejora" en la psiquiatría infantil

Osakidetza propone "hilo musical" para preservar la confidencialidad en las consultas de Salud Mental

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La atención a la salud mental infantojuvenil en la comarca del Bidasoa presenta carencias estructurales que afectan tanto al seguimiento clínico como a las condiciones en las que se presta el servicio. Así lo exponen profesionales y familias, que coinciden en señalar la falta de especialistas, los largos intervalos entre consultas y las limitaciones de los espacios de atención.

Según explica Igor Medrano, portavoz de la plataforma #FSaludMental, la situación actual "arrastra problemas desde hace más de un año", cuando el especialista de referencia en psiquiatría infantojuvenil dejó su puesto. Aunque "el servicio ha sido parcialmente cubierto", asegura que "persisten deficiencias" tanto a nivel organizativo como en las infraestructuras.

Entre los aspectos más señalados por las familias destacan "los tiempos de espera entre consultas", que sitúan en algunos casos en dos o tres meses, y "la falta de continuidad en los tratamientos". También apuntan a "problemas en los espacios de atención", como la escasa privacidad o la coincidencia de menores y adultos en determinadas áreas.

Azahara Sánchez, también integrante de la plataforma, pone el foco en la frecuencia de las citas y su impacto en los menores. Señala que esos intervalos prolongados "dificultan la creación de vínculo terapéutico, especialmente en niños más pequeños". Además, apunta a situaciones derivadas de la reorganización del servicio, como cambios en diagnósticos o tratamientos, y subraya la importancia de "contar con valoraciones claras" que permitan orientar tanto la intervención clínica como los apoyos en el ámbito educativo.

Continuidad asistencial y falta de especialistas

El psiquiatra infantojuvenil Javier Royo subraya que la continuidad asistencial es "un elemento clave" en este tipo de intervenciones. Explica que "la relación de confianza entre el menor, su familia y el profesional de referencia resulta fundamental para la evolución del tratamiento", y advierte de que los cambios frecuentes "pueden dificultar ese proceso".

Royo enmarca esta situación en la falta de especialistas en psiquiatría infantil y juvenil, una disciplina que, según indica, aún cuenta con "un número limitado de profesionales". Esta escasez, señala, "complica la cobertura de vacantes" y repercute directamente en la organización del servicio.

En relación con los tiempos de atención, el especialista distingue entre la demora para una primera consulta y los intervalos entre citas posteriores. Considera que estos últimos pueden tener un mayor impacto en la evolución de los pacientes, especialmente en los casos que requieren un seguimiento "más estrecho".

Reunión con Salud Mental y problemas de confidencialidad

Las familias trasladaron estas quejas en una reunión mantenida recientemente con responsables de Salud Mental de Gipuzkoa, en la que expusieron tanto los problemas estructurales como las dificultades en la atención diaria. Según explica Azahara Sánchez, en ese encuentro "se reconocieron deficiencias en materia de privacidad y confidencialidad" en las instalaciones actuales, una cuestión que, aseguran, está pendiente de solución.

En esa reunión, añade, desde el servicio se trasladó que las listas de espera "no se consideran un problema grave" en el contexto actual. En cuanto a la confidencialidad, una de las medidas planteadas pasa por "la incorporación de hilo musical" en las instalaciones para evitar que se escuchen las consultas.

Sobre este aspecto, Royo insiste en que la privacidad es un elemento “fundamental” en medicina y advierte de que unas instalaciones inadecuadas pueden "comprometer este principio básico".

Las familias también plantean la necesidad de "reforzar la coordinación entre los servicios sanitarios y el ámbito educativo", así como la importancia de contar con "diagnósticos claros". Las familias lamentan que la resistencia institucional a "etiquetar" patologías les deja a menudo sin los apoyos necesarios en el ámbito escolar. Sobre este punto, el doctor Royo es contundente al equiparar la salud mental con cualquier enfermedad física: "Sin un diagnóstico firme no hay plan de tratamiento eficaz". El facultativo subraya que la etiqueta la pone la sociedad y que "el nombre de la patología es la llave para que el sistema educativo y social active los recursos de protección que el niño necesita" en su entorno diario.

Además, se señala la falta de recursos como un factor determinante en el funcionamiento del sistema. Tanto profesionales como familias coinciden en la necesidad de mejorar la planificación y priorización de la atención, así como de reforzar los medios disponibles para garantizar un seguimiento adecuado de los menores.

Asimismo, también se pone sobre la mesa la importancia de "incluir a las familias dentro del proceso terapéutico". El especialista insiste en que la implicación de padres y madres "es clave en la intervención", y que su apoyo resulta fundamental para la evolución de los niños y adolescentes en tratamiento.

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