Denuncian una "salvaje agresión" a un taxista de Irun
Un grupo de personas atacó a un conductor el pasado 4 de abril en la calle Pikoketa

Los taxistas de la zona de Bidasoa han denunciado una "salvaje agresión" que sufrió un compañero en Irun el pasado 4 de abril. Según ha explicado el consejo rector de Taxi Bidasoa, "no es un hecho aislado", sino que es un "reflejo de una realidad cada vez más difícil de ocultar: la violencia que se abre paso en las calles".
Al parecer, la agresión, calificada por los taxistas de una "brutalidad estremecedora", se produjo cuando el taxista pasaba por la calle Pikoketa y un grupo de personas le lanzaron un vaso. Cuando el chófer se bajó del taxi para recriminarles lo sucedido, llegó el ataque "de improviso por la espalda", que le provocó "una lesión en el ojo izquierdo, con un importante derrame, además de la fractura de la mandíbula y otras heridas de consideración". Esta lesiones desembocaron en una "intervención quirúrgica urgente".
Miedo a trabajar de noche
Los taxistas bidasotarras insisten en que no es "sólo un suceso violento", sino que es, en su opinión, un "síntoma claro de degradación social". Y añaden que también es un síntoma tanto "de la pérdida de valores básicos como el respeto hacia quien trabaja honradamente ofreciendo un servicio a la ciudad", como de "la impunidad con la que algunos actúan, convencidos de que nada ocurrirán".
En este sentido, hablan de "miedo" y de que cada vez son más los taxistas que "rehúsan" a trabajar de noche, "no por una decisión caprichosa". Por todo ello, consideran "inaceptable que quienes sostienen servicios esenciales tengan que elegir entre ganarse la vida o poner en riesgo su integridad física". Al mismo tiempo, denuncian la "inacción, la falta de medidas contundentes y la ausencia de una respuesta firme que alimentan esta espiral de violencia".
Y advierten de un mensaje "demoledor": "Hoy le ha tocado a un taxista, mañana puede ser cualquiera".
Semana complicada en Irun
Este suceso se conoce justo después de que un joven haya sido detenido por el asesinato de un hombre al que disparó y cuyo cadáver fue hallado este martes junto a una chabola en la calle Aduana de Irun, junto a los antiguos pabellones ferroviarios. Un suceso que conmocionó a los vecinos de Belaskoenea, quienes hablaban de evitar algunas calles a ciertas horas, cerrar con llave o estar en alerta, sobre todo por los robos y hurtos que han incrementado la percepción de inseguridad en la zona.
También el sindicato ErNE, a raíz del homicidio, emitió un comunicado en el que reclamaba más recursos policiales por la "proliferación de conductas violentas y el uso de armas de fuego" que "incrementan de forma evidente la peligrosidad de las intervenciones policiales".
No hay comentarios:
Publicar un comentario