jueves, 14 de mayo de 2026

El final de la huelga de Txinzer pendiente de detalles: "La oferta económica es asumible si se aseguran los matices jurídicos"

Noticia emitida y publicada en Radio Irun-Cadena SER, el jueves día 14 de Mayo de 2026

El final de la huelga de Txinzer pendiente de detalles: "La oferta económica es asumible si se aseguran los matices jurídicos"

El conflicto en la plantilla de Txingudiko Zerbitzuak encara su resolución final tras 130 días de huelga. El comité exige ahora que las bajas médicas no penalicen la productividad para firmar el pacto definitivo.

El final de la huelga de Txinzer pendiente de detalles: "La oferta económica es asumible si se aseguran los matices jurídicos"

El final de la huelga de Txinzer pendiente de detalles: "La oferta económica es asumible si se aseguran los matices jurídicos"

00:00:0004:10

La huelga de Txingudiko Zerbitzuak alcanza hoy su jornada número 130 en la comarca del Bidasoa con la vista puesta en una resolución que parece inminente. El Comité de Empresa de Txinzer analiza actualmente la última propuesta de la gerencia, presentada el pasado 5 de mayo, que supone el primer avance real en la negociación tras cuatro meses de conflicto. Aunque los representantes de los trabajadores consideran que el apartado económico es suficiente para desconvocar el paro, exigen el blindaje de ciertos matices jurídicos y técnicos antes de oficializar el acuerdo.

Equiparación salarial y valoración de puestos

El núcleo de la negociación ha girado en torno a una nueva valoración de los puestos de trabajo que acerque las condiciones de la plantilla a las del Ayuntamiento de Irun. Alaitz Egiazabal, presidenta del Comité de Empresa, señala que la propuesta actual se asemeja en gran medida a la presentada originalmente por el sindicato ELA, lo que ha permitido desbloquear el diálogo. Si bien existen matices estructurales en los que no hay una conformidad absoluta, la parte social entiende que estas diferencias podrían subsanarse mediante la aplicación de pluses específicos sin necesidad de alterar la arquitectura básica de la valoración.

Esta equiparación conlleva un porcentaje de subida salarial para toda la plantilla que se aplicaría de forma progresiva durante los próximos años. Los trabajadores aceptan que el incremento no sea inmediato, entendiendo el esfuerzo financiero que supone para la mancomunidad que da servicio a Irun y Hondarribia. No obstante, el optimismo por el avance económico se ve frenado por las condiciones de aplicación de estas subidas, que actualmente se encuentran ligadas a criterios de productividad que el comité considera injustos.

La penalización por enfermedad como línea roja

El principal obstáculo para la firma definitiva reside en el complemento de productividad y su vinculación directa con el absentismo. Según explica la representación social, el sistema actual no diferencia entre la falta injustificada y las ausencias motivadas por accidentes laborales o enfermedades graves. Egiazabal subraya que no se puede penalizar dos veces a un trabajador por un problema de salud, especialmente cuando se busca una equiparación con el personal municipal de Irun. Para el comité, es fundamental que el incremento salarial no se vea mermado por situaciones de baja médica, una línea roja que consideran imprescindible para dar por satisfactoria la negociación.

En este proceso de acercamiento, los trabajadores han decidido dejar a un lado otras reivindicaciones de calado para facilitar el fin del conflicto. Es el caso de la reducción de la jornada a 32 horas o la negociación de nuevas licencias, temas que se han desplazado al marco de Udalitz o a futuros acuerdos con el consistorio. La plantilla entiende que, si estas mejoras se consiguen a nivel municipal, terminarán aplicándose también en Txinzer, lo que ha permitido centrar los esfuerzos actuales exclusivamente en los términos del acuerdo de fin de huelga y la recuperación de la normalidad en el servicio.

Garantías legales para una paz social duradera

El último tramo de la negociación se centra ahora en la forma jurídica que adoptará el compromiso. La gerencia ha planteado inicialmente un pacto de empresa, pero el sindicato prefiere un acuerdo de fin de huelga que ofrezca mayores garantías y un aval jurídico sólido para los derechos de los empleados. Este documento debe asegurar la paz social durante un periodo de al menos tres años, proporcionando estabilidad tanto a la empresa como a los operarios. Los servicios jurídicos analizan en estos momentos la letra pequeña para evitar que el nuevo acuerdo deje en el aire derechos ya adquiridos en el convenio anterior.

A pesar de que faltan flecos por pulir, ambas partes reconocen que se encuentran en la recta final de un conflicto que ha tensionado la comarca durante meses. La voluntad del comité es alcanzar un texto que proporcione coberturas reales y seguridad a largo plazo. Una vez que se aseguren estas garantías legales y se aclare la gestión del absentismo en las nóminas, se procederá a la firma de un pacto que ponga fin a 130 días de huelga, permitiendo que la paz social regrese a los servicios de Txingudiko Zerbitzuak bajo un marco de estabilidad laboral hasta el año 2029.

No hay comentarios: