jueves, 14 de mayo de 2026

Los coros de Irun reivindican su papel cultural pese a la suspensión del encuentro coral por la huelga convocada por técnicos municipales

Noticia emitida y publicada en Radio Irun-Cadena SER, el jueves día 14 de Mayo de 2026.

Los coros de Irun reivindican su papel cultural pese a la suspensión del encuentro coral por la huelga convocada por técnicos municipales

Agrupaciones históricas y nuevas generaciones defienden la música coral como espacio de convivencia, compromiso y relevo cultural tras la cancelación del evento previsto para el 15 de mayo

Irun mantiene viva una de sus tradiciones culturales más arraigadas: la música coral. En una ciudad donde conviven coros históricos con más de medio siglo de trayectoria y agrupaciones mucho más recientes, directores y coralistas coinciden en un objetivo común: seguir atrayendo a nuevas generaciones y preservar una afición que consideran mucho más que cantar.

Ese debate fue el eje central de una conversación celebrada en el Hoy por Hoy Irun, en una semana marcada además por la suspensión del encuentro coral previsto para este 15 de mayo. La cita, organizada por la Asociación de Vecinos del Centro y en la que iban a participar cinco coros de la ciudad, tuvo que aplazarse debido a la huelga convocada por técnicos municipales vinculados al ámbito cultural y de espectáculos.

La cancelación dejó también sobre la mesa la dependencia que muchas entidades culturales tienen del apoyo logístico e institucional para poder desarrollar conciertos y actividades.

En el encuentro participaron representantes de distintos coros iruneses como Nayade Abesbatza, Iga Abesbatza, Atzokoak Abesbatza, Landarbaso y Amezti Abesbatza. Todos ellos pusieron en valor la riqueza coral de una ciudad de apenas 67.000 habitantes capaz de sostener agrupaciones con estilos, repertorios y formatos muy diferentes.

Juantxo Achúcarro, de Amezti Abesbatza, agradeció especialmente la iniciativa vecinal de impulsar un día dedicado a los coros. “Ya era hora de que alguien se acordara de los coros”, ha señalado subrayando además que la suspensión “no fue culpa de la organización”, sino consecuencia directa de la huelga.

Uno de los asuntos más repetidos durante la conversación fue la dificultad para atraer nuevas voces, especialmente jóvenes. Jon Zamorano, representante de Iga Abesbatza y uno de los más jóvenes de la mesa con 27 años, reconoció que competir con el amplio abanico de ocio actual no resulta sencillo. “Las redes sociales, el deporte o cualquier otro hobby compiten por el tiempo libre de la gente”, ha explicado.

Aun así, defendió que los coros ofrecen algo diferencial: comunidad y relaciones humanas. “No hace falta saber música para entrar. Lo importante es venir, compartir y disfrutar”, ha asegurado.

Esa idea fue compartida por el resto de participantes. Loli Arratibel destacó que pertenecer a un coro supone crear amistades profundas a través de ensayos, viajes y actuaciones. “La relación humana es lo más importante”, afirmó, añadiendo que actuar ante el público “es la gran recompensa al esfuerzo”.

Por su parte, Edurne Izagirre, representante de Nayade Abesbatza, reivindicó el valor de los coros de voces blancas y el crecimiento que este tipo de formaciones ha experimentado en Euskadi en los últimos años. Explicó además que, tras una etapa complicada por la maternidad de varias integrantes y el impacto de la pandemia, el coro vive ahora un momento de recuperación con más de 35 componentes y nuevos proyectos musicales.

Durante el debate también surgió una reflexión sobre las diferencias entre coros mixtos, masculinos o femeninos. Aunque hubo opiniones diversas sobre las características de cada formato, todos coincidieron en una idea: la calidad y la emoción musical están por encima del tipo de agrupación.

Los coralistas defendieron además la disciplina y el compromiso que exige esta actividad. Ensayos semanales, trabajo individual en casa y respeto por el grupo forman parte de una dinámica que, según explicaron, termina convirtiendo los coros en auténticas familias.

“En un coro nadie destaca por encima del resto; hay que escuchar al compañero y empastar las voces”, resumió Achúcarro, quien definió el ambiente coral como “una convivencia diferente, más cercana y familiar”.

Pese a las dificultades para garantizar el relevo generacional, las agrupaciones mantienen el optimismo y continúan buscando nuevas incorporaciones. La mayoría insiste en que cantar en un coro no requiere experiencia previa, sino ganas de participar y compromiso colectivo.

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