Propietario de la vivienda okupada en Irun: “He sufrido muchísimo, llevo sin dormir tres años”
Alberto Blanco, propietario de la casa desokupada de la Avenida Elizatxo 15, explica en NOTICIAS DE GIPUZKOA el largo proceso hasta su venta y demolición

Por fin ha acabado todo un proceso que empezó en 2014. Supongo que habrá sido un alivio.
La verdad es que sí. Ha sido un alivio la decisión que se ha tomado de coger y sacar a todos los okupas. Además teníamos la posibilidad de que el Ayuntamiento se iba a hacer cargo, tanto que ya hemos realizado la compraventa del inmueble.
En total todo el proceso ha durado doce años por diversos motivos.
Empezó en 2014. Ahí nos enteramos de que el Ayuntamiento de Irun tenía un Plan Municipal que no nos permitía arreglar la casa, pero tampoco venderla. ¿Entonces, qué podíamos hacer? Fuimos al Consistorio y les dijimos que entonces nos la compraran ellos. En aquel momento se hicieron los “longuis”, no sé el motivo. Ocurría también que nosotros teníamos unas escrituras de la casa hechas por un notario, en las que figurábamos mis hermanos y yo como propietarios. En 2023 mi hermana, que era la que vivía en la casa, fue ingresada, y nos encontramos de nuevo con el mismo problema, a ver qué hacíamos. Y decidimos otra vez pedir al Ayuntamiento que comprara la casa.
Y hasta hoy que se ha materializado.
En 2024 conseguimos a través del Ararteko que el Ayuntamiento funcionara, y nos hizo una oferta. Nos preguntaron a ver cuanto pedíamos por la casa. Finalmente conseguimos llegar a un acuerdo con ellos, pero cuando ya teníamos todo hecho nos dijeron que no teníamos todo en regla, que no habíamos aceptado la herencia de mis padres. Después, a raíz de eso, se descubrió que esa casa tenía una hipoteca del año 1930.
¿Cómo que una hipoteca de 1930?
Sí, sí, como lo oyes, una hipoteca. Por lo que se ve los propietarios anteriores a mis padres habían tenido una hipoteca que no habían pagado del todo.
¿Y eso cómo lo han solucionado?
Hicimos los trámites a través de una agencia y nos lo arreglaron todo. En una notaría hicimos la declaración de que aceptábamos la herencia, aunque sigo sin entender por qué, nosotros teníamos un documento hecho por un notario en el cual nos decía que la propiedad era de mis hermanos y mía, de los tres. Pero bueno, arreglado eso el Ayuntamiento nos dio el sí definitivo, pero con la condición de que no hubiera nadie dentro. Casualidad unos meses antes, cuando mi hermana fue ingresada, se metieron. Hemos tenido muchos okupas que conseguíamos echar todas las semanas. La Ertzaintza hacía sus procedimientos legales y los sacaba.
Pero mientras tanto sin poder cerrar los trámites.
Eso es. Después de varios juicios pudimos echarlos. Lo que pasaba es que a mí no me avisaban cuando había juicios. La Ertzaintza tampoco me informaba. Yo ponía una denuncia y, en teoría, automáticamente, al poner una denuncia tenía que haber un juicio rápido. Pero no me avisaban. De todos los juicios yo solo tenía sentencia de uno.
¿Y del resto nada?
No. Me han ido informando ahora, esta semana pasada, que es cuando me he estado moviendo. Pero ha sido a base de ir allí al juzgado, a exigir y pedir. Sí que te digo que he tenido la colaboración de gente del Ayuntamiento, que algunos se han portado muy bien. Otros no tan bien, ha habido gente que me ha colgado y todo. Me dijeron que no tenían tiempo para atenderme, que estaba empleando demasiado tiempo en hablar con ellos.

¿No obstante, con todos los papeles bien y con la propuesta aceptada del Ayuntamiento de Irun no se acabó cerrando el caso en aquel momento?
No, porque cuando teníamos todo arreglado y echamos a los okupas falleció mi hermano. Entonces tuvimos que realizar el papeleo de nuevo para que sus hijas fueran las propietarias también.
Y en ese tiempo entiendo que se volvieron a meter en el piso.
Eso es. Empezamos el proceso de nuevo. Después, más o menos a los ocho meses, se murió mi hermana, que era la que vivía en el piso, y hubo que realizar de nuevo el papeleo. Así llegamos al verano del 2025, y en agosto nos encontramos con que otra vez entraron okupas. En esta ocasión, como era verano, no había hecho la denuncia porque yo estaba afuera. Fue mi sobrina al día siguiente de enterarse de que habían entrado de nuevo. La sorpresa fue que un ertzaina les dijo que no podían hacer nada. Antes habíamos tapiado las ventanas con tablas y otros elementos, pero las rompían cada vez que entraban. Nos rompieron las tres puertas que tenía la casa, y las tres ventanas de abajo. Después de eso ya no sabíamos qué hacer. Los okupas declararon la casa como morada. Lo que ocurría es que solo llevaban un día en ella, pero como estaba abandonada y la pared estaba con ladrillos puestos tapiada, le dijeron a mi sobrina que no se podía hacer nada. Pero eso no lo he entendido nunca, porque la morada se supone que es después de un día.
¿Y cómo se desbloqueó esa situación?
Después de eso tuvimos un juicio en diciembre, y se atrasó todo de nuevo. Salió la sentencia de que a esas personas no les correspondía estar allí. Pero recurrieron, y de nuevo otro atraso. Se les puso un abogado a los que estaban dentro de la casa. En ese juicio nosotros no pudimos hablar más que lo que nos preguntaron. No nos dejaron contar esto que te estoy explicando ahora.
Este miércoles se iba a proceder a desalojar el inmueble, pero ya no había nadie dentro.
Sí, porque creo que el lunes o el martes la Ertzaintza fue a avisarles de que iban a ir a sacarlos de la casa. A mí la duda que me quedó cuando me llegó el informe la semana pasada era si iban a echar a uno o a los diez. Porque claro, cuando se había hecho la denuncia a la Ertzaintza un día había una persona o dos, otro día había seis y otro día había nueve. Y esta semana eran diez. Entonces el juicio era contra dos, pero como uno se había marchado, era solo contra uno.
" Hemos tenido muchos okupas que conseguíamos echar todas las semanas. La Ertzaintza hacía sus procedimientos legales y los sacaba"
Y tuvo que continuar peleándolo.
Después de todo ese rollo, el lunes me enfadé mucho. Sabía que no tenía nada que hacer. Fui al juzgado y pedí hablar con la responsable de este tema. Una trabajadora me dijo que no estaba, pero que me podía atender ella, pero creo no estaba al tanto del tema, ni sabía cómo podía ayudarme. Lo que sí me dijo es que, tal y como figuraba, solo iban a echar a una persona. Entonces hice un escrito. Tenía el ordenador portátil, lo escribí, fui a una imprenta, lo imprimí, hice el papel y lo llevé al juzgado.
Con la conversación que estamos teniendo algo me dice que no acabó ahí todo.
Me fui a donde la Ertzaintza. Yo tenía que hacer algo. Fui a comisaría y pedí hablar con alguien que me pudiera ayudar, y que no me valía, como otras veces que había ido, que me dijeran que no podían hacer nada porque ellos no llevan este tema. Entonces sé que tres cargos vinieron a una reunión conmigo en la comisaría de Irun. Estuvimos casi dos horas. Al principio me dijeron que contratara un abogado, pero les dije que no quería eso, porque estaba siendo un proceso muy largo. También ha habido una chica del ayuntamiento de Irun que me ha ayudado mucho, estos tres ertzainas que te comento también. La jueza parece que ha cambiado de opinión, y se dio la orden de desalojo.
Y por fin ha terminado el proceso.
Por la tarde acabó todo. Teníamos la duda de esperar a ver cuándo podíamos hacer el papeleo para venderle la casa al ayuntamiento de Irun. Me hablaron de esperar unos días, pero yo dije que no, porque no tenía garantías de que no iba a volver a entrar nadie. Y yo tampoco me iba a quedar en la puerta a vigilar. Entonces la Ertzaintza y la Policía Local de Irun han coordinado la vigilancia del inmueble, y el Consistorio ha dado orden de vallarlo. Y hasta aquí el proceso.
Mentalmente habrá sido difícil sobrellevarlo.
Yo llevo sin dormir muchísimo tiempo, tres años. O más. Aparte de eso he adelgazado unos ocho kilos en estos tres años. Es que no podía dormir, cuatro horas como mucho. El martes, cuando me enteré de cómo estaba la situación, es la noche en la que más he dormido desde hace muchísimo tiempo, seis horas y media.
Doce años de proceso largo, es que se dice pronto.
A mí me da pena. Explico la situación porque esto seguro que le está pasando a más gente. Porque en este caso las leyes no han ayudado mucho. Un periodista me ha comentado que debe haber una ley en trámite para que a esta gente se le pueda desalojar enseguida, pero que aún no debe estar en marcha. Yo llevo tiempo con esta situación, y los tres últimos años he sufrido muchísimo. Porque el mayor sufrimiento ha sido en estos tres últimos años, pero es que como comentas esto empezó en 2014.
Habrá tenido dos días frenéticos.
El miércoles fui cansado a Irun. El día anterior estuve hasta las diez de la noche hablando con mis sobrinas, porque teníamos que ir todos al notario. Se ha desalojado hacia las nueve y media y la firma ha sido a las 16.00 horas. Pero ha ido rápido, hay una chica del ayuntamiento que ha hecho lo indecible por ayudarnos. También quiero recalcar a los tres ertzainas que te he mencionado. Al que dijo que no se podía hacer nada porque lo habían hecho morada… bueno, hay una cosa clara. Los okupas entraron haciendo un agujero en los ladrillos para entrar ellos, y lo primero que hicieron fue colgar la ropa. De esta manera, ese agente interpretó que lo que no quería era meterse en ese agujero, por su seguridad. Y lo entiendo perfectamente. Pero creo que tampoco debería haber hecho lo que hizo, liar a mi sobrina para que el tema no se llevara adelante rápidamente como había que haberlo hecho.
Pero al menos ya tiene el punto final.
Ya te digo, ayer yo dormí. No había dormido en tres años lo que he dormido hoy.
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