Velutinas: desde Irun a Las Palmas
"El pasado 20 de mayo se celebró el Día Mundial de las Abejas, fecha importante para la biodiversidad de nuestro planeta"

Las Palmas de Gran Canaria. El pasado 20 de mayo se celebró el Día Mundial de las Abejas, fecha importante para la biodiversidad de nuestro planeta, toda vez que son las responsables de polinizar alrededor del 75% de los cultivos alimentarios del mundo y, sin ellas, el equilibrio de los ecosistemas y la seguridad alimentaria están en riesgo. Lamentablemente, la fecha coincidió con la aparición en Las Palmas de Gran Canaria del primer avispero con avispas asiáticas (Vespa velutina nigritorax).
Todo indica que ha sido un caso excepcional, que se ha actuado con rapidez y eficacia y que, con las medidas adoptadas para asegurar la total eliminación de ejemplares, el episodio ha quedado reducido a una anécdota. Debemos reconocer la labor de los bomberos municipales isleños demostrando su formación frente a esta contingencia, ya que planificaron su intervención de noche, cuando los insectos están inactivos.
Los avisperos
Es imprescindible la colaboración ciudadana notificando cualquier avispero sospechoso. A partir del mes de marzo fabrican un nido rudimentario formado con una especie de papel maché, mezcla de hojas, agua y saliva del insecto; muy ligero a la par que resistente, del tamaño de una pelota de tenis. Según se incrementa el número de avispas, el avispero crece hasta semejar un balón de balonmano para finalizar, al inicio del otoño, con una construcción enorme, similar a una boya de fondeo, formado por una serie de paneles horizontales, hasta 14 “bandejas” de forma cilíndrica y 30.000 celdillas, cada una con su huevo fecundado del que eclosionará una larva a los 21 días aproximadamente, según la climatología.
Como en casi todos los insectos sociales, las colonias de la avispa asiática solo viven un año, y únicamente las futuras reinas que se refugiarán para hibernar, vivirán dos temporadas. Los avisperos no se reutilizan. El malévolo insecto se ha adaptado perfectamente al medio urbano, no solo en árboles de gran porte como falsos plátanos, arces, alisos, acacias y abedules, presentes en nuestros parques y jardines, sino a los aleros, alféizares, desvanes y cubiertas bajo techo de los edificios, siempre protegidos del viento norte.
Excepcionalmente, también pueden anidar en oquedades del suelo o entre zarzas. Los ataques descritos con tres consecuencias mortales en Galicia el pasado año han sido provocados por avisperos situados en el suelo, pisados o sacudidos en las faenas agrícolas.
Desembarco en Europa
Por mi actividad profesional en el Servicio de Salud Pública municipal donostiarra, tuve ocasión de conocer la evolución de esta avispa invasora desde que llegara a Europa por el puerto de Burdeos, quizás con algún cargamento de troncos de árbol o de cerámica importada de China por un horticultor de Lot-et-Garonne, en cuya propiedad fue detectada por vez primera en 2004.
Los esfuerzos iniciales de los bomberos franceses por contener la invasión chocaron con la parsimonia de las autoridades galas hasta que, en 2012, argumentando dificultades presupuestarias, optaron por no intervenir, lo que permitiría a los desconocidos insectos que se asentaran en todo el sudoeste francés. Hoy han colonizado casi toda Francia. En otoño de 2010, apicultores y veterinarios guipuzcoanos advertimos de su presencia en Irun y Donostia. Organizamos un amplio dispositivo con la colaboración de los bomberos para intentar frenar su penetración, con magros resultados evidentes.
No existía literatura científica sobre el invasor, de manera que hubo que ir generando inteligencia por parte de algunos investigadores e interesados, contando con las trabas burocráticas de la soviética administración foral bildustaní (2011-2015), de infausta memoria, que ralentizaba la respuesta.
Distribución en la península
A finales del año 2011, la revista Archivos Entomológicos dio cuenta de la presencia de avispas asiáticas en algún colmenar del noroeste de Portugal, en la región de Minho, fronteriza con Galicia, y en cuatro apiarios de esa zona próximos a Viana do Castelo (Portugal).
En 2014 se detectaron algunos avisperos en Ripoll (Girona) y ahora está en Tarragona; la avispa velutina atacaba la península por dos flancos costeros, el este y el oeste, mientras avanzaba sin dificultad por toda la cornisa cantábrica y se citaban algunos casos en el Pirineo oscense, sin apenas depredadores naturales, como podrían ser el abejaruco (Merops apiaster) o el abejero europeo (Pernis apivorus).
Morfología
Se caracteriza por su, tórax negro y patas amarillas en los extremos. Con una longitud de 30 m/m, la reina puede alcanzar los 40 m/m, tiene un aguijón retráctil, cual aguja hipodérmica, de unos 6 m/m y unas potentes mandíbulas.
Es omnívora. Se alimenta de otros insectos, de fruta, carne, pero su plato favorito son las abejas, a las que decapita cuando están libando en la flor o en pleno vuelo de regreso cargadas de polen, que succiona. También puede asaltar las colmenas, por lo que ubican sus avisperos en las cercanías de éstas, dándose la circunstancia de que nuestras inocentes abejas son incapaces de defenderse de sus ataques, mientras que las asiáticas han desarrollado un método de defensa consistente en rodear a la invasora y asfixiarle.
Si bien su picadura, como la de otras avispas o insectos, puede producir una reacción alérgica llegando a ocasionar la muerte por shock anafiláctico, nuestros bomberos, amén del traje protector y el material apropiado, llevaban siempre una dosis inyectable de un antídoto. Carece de hábitos agresivos contra las personas o animales, salvo que se les incordie acercándose a menos de cinco metros de su nido.
En consecuencia, no se trata de un problema de salud pública, sino medioambiental, por sus efectos sobre la polinización, y económico en lo que a la producción apícola respecta.
Hoy Domingo
Vichyssoise. Rosbif con puré de patatas. Cerezas con fresas. Tinto de crianza Ostatu. Agua del Añarbe. Petit fours de Gasand. Café.
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