Noticia publicada en Diario Vasco,el miércoles día 10 de Febrero de 2021.
La OTA llegará a Arbes, Palmera Montero y Belaskoenea con el nuevo contrato
Los nuevos pliegos plantean una duración más corta, de dos años y otro de prórroga, mientras el consistorio estudia una posible remunicipalización de este servicio

El vigente contrato para la gestión de OTA se adjudicó hace exactamente seis años y entró en funcionamiento un par de meses después. Aquella licitación tuvo una resolución sorprendente. Atendiendo a experiencias pasadas, los pliegos técnicos requerían a las ofertantes un canon anual mínimo de 320.000 euros. Eyssa, a la postre ganadora del concurso, elevó ese pago en su oferta por encima de los 900.000 euros hasta casi el millón.
El Pleno debatió largo al respecto. Todos los grupos mostraron su sorpresa por la cifra y algunos sus recelos. El Gobierno incidió en que nunca se planteó la OTA con afán recaudatorio, se comprometió a reducir la viñeta en compensación e insistió en que, además de la cifra de la cuota, la oferta incluía una modernización del servicio con, entre otras novedades, el pago mediante aplicación para móviles.
- serán las plazas de aparcamiento reguladas por la OTA cuando entre en vigor el nuevo contrato y se incorporen los nuevos barrios previstos
- La ciudad contará con 13 zonas de OTA diferentes
- son las plazas que, según los nuevos pliegos, se pueden reservar en exclusiva para los residentes de las zonas OTA, la llamada zona blanca
- Con el contrato actual, se podía marcar un máximo de 146 plazas, aunque sólo se han llegado a crear 74 estacionamientos de este tipo. El nuevo contrato incorpora la posibilidad de reservar 120 plazas más, lo que sumadas a las 72 aún disponibles eleva hasta 192 el margen con el que cuenta el consistorio para aplicar esta medida en lugares donde sea necesario. Además de zona blanca se contemplan la azul (máximo de dos horas), la verde (máximo de 4,5 horas) y la roja (gratuita pero con estancia máxima de 15 minutos cada 3 horas).
Este próximo mes de abril termina ese contrato, que se mantendrá vigente hasta que se resuelva el nuevo concurso cuyos pliegos aprobó la semana pasada la Junta de Gobierno. Fundamentalmente, dos condiciones los distinguen de los de hace seis años. Por un lado, el canon mínimo se establece en 700.000 euros anuales (a partir de ahí las empresas pueden elevarlo cuanto consideren), duplicando casi la cuantía de 2015. Por otro, la duración se ha reducido a la mitad, dos años con uno de prórroga. Esto, en palabras del delegado de Movilidad, Borja Olazábal, se debe a que se trata de un «'contrato puente' mientras llevamos a cabo el estudio de remunicipalización al que nos comprometimos a propuesta de Podemos-IU y estudiamos sus conclusiones».
Con el actual contrato se incorporaron a la gestión de la OTA la APP, la opción de desaparcar y el uso del coche que lee matrículas
Nuevas zonas
Con todo, la gran novedad del nuevo contrato de la OTA son las dos zonas que se incorporarán cuando entre en vigor. La mayor de las dos, «Arbes y Palmera-Montero en su conjunto», es decir, todas las calles y plazas entre el canal del Dunboa y el de Artia, desde la avenida de Navarra al pie del cerro de Ibaieta, «cerca de mil plazas de aparcamiento en total», estimaba el delegado. Advirtió que el consistorio esperará «a ver qué efecto tiene la implantación de la OTA» antes de tomar otras decisiones. «Normalmente, al principio provoca la desaparición de muchos coches y luego algunos vuelven. En función de cómo veamos la presión sobre el aparcamiento en la zona, valoraremos introducir plazas exclusivas de residentes».
Esa tipología, reconocible por líneas blancas y una gran R en mitad del aparcamiento, cumple perfectamente para uno de los comentidos de la OTA, el de facilitar el aparcamiento a los vecinos de la zona en cuestión, pero no colabora con el otro, el de favorecer la rotación con un sentido comercial. Por eso su implantación se estudia con mimo. «El contrato nos permite tomar esa decision», apuntó Olazabal, que recordó que el actual contempla la posibilidad de hacer blancas hasta 146 plazas de zona OTA. «Sólo hemos utilizado 74, por lo que aún hay 72 disponibles. El nuevo sumará otras 120», anunció.
La decisión de llevar la OTA a Palmera Montero y Arbes llega respaldada por las asociaciones de vecinos y los estudios que se han venido realizando en los últimos cuatro años y que han cuantificado que «aproximadamente, un tercio de los coches aparcados en el barrio corresponde a residentes, otro tercio es de vecinos de otras zonas de Irun y el otro tercio, de fuera de la ciudad». También recordó que en la vecina Artia se está ampliando el parking de Bienabe Artia y se avanza en el proyecto de uno nuevo en Belartza.
En el caso de Belaskoenea, el nuevo contrato implica la llegada de la OTA a la zona baja del barrio, la que aún no contaba con regulación de aparcamiento. En este caso, Olazabal habló de «insistente demanda vecinal» y refirió también conformidad de la A VV. El edil apuntó que aquí son los coches de usuarios del Topo de otros barrios los que generan la mayor presión sobre el aparcamiento de la zona, si bien vecinos del barrio señalan también a las necesidades de algunos negocios de los pabellones del Edificio Belasko.
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