Siete maratones en siete días en Euskadi: 295 kilómetros solidarios para visibilizar la diabetes y apoyar su investigación
Ana Isabel Pineda completa un reto extremo entre Errenteria, Santurtzi, Bilbao, Basauri, Vitoria-Gasteiz e Irun

Completar siete maratones en siete días consecutivos puede parecer una cifra fácil de pronunciar, pero detrás se esconde un desafío de enorme exigencia física y mental. En total, cerca de 295 kilómetros recorridos a lo largo de una semana por distintas localidades de Euskadi —entre ellas Errenteria, Santurtzi, Bilbao, Basauri, Vitoria-Gasteiz e Irun— en un reto solidario que ha tenido como objetivo principal dar visibilidad a la diabetes y recaudar fondos para su investigación.
La protagonista de esta hazaña es Ana Isabel Pineda, ha explicado en Hoy por Hoy Irun que tras finalizar el reto la experiencia ha superado incluso sus propias expectativas. “Estoy genial, me ha sorprendido cómo he terminado. He notado algo de cansancio físico, pero en general he estado muy bien”, ha comentado destacando especialmente el papel clave de la planificación nutricional durante toda la semana.
El trabajo conjunto con la nutricionista Cristina Lajas ha sido uno de los pilares del éxito del reto. Ambas han formado un tándem que ha permitido a la atleta mantener niveles de energía estables y evitar los habituales problemas digestivos asociados a pruebas de larga distancia.
Desde el punto de vista nutricional, Lajas ha subrayado la importancia de una estrategia basada en carbohidratos bien seleccionados y adaptados al esfuerzo: “Sin una buena planificación nutricional es muy difícil afrontar un reto así. No todos los hidratos funcionan igual, y la clave está en el momento y la forma de consumo”, detallaba. Durante las etapas, la alimentación se ajustaba incluso kilómetro a kilómetro, combinando alimentos de fácil digestión con aportes energéticos más rápidos en los tramos finales.
El reto no solo ha tenido una dimensión deportiva, sino también solidaria y científica. La iniciativa ha estado vinculada a la Asociación Guipuzcoana de Diabetes y a la organización internacional Diabetes Cure Research Association, con el objetivo de impulsar la investigación independiente sobre esta enfermedad. Según su presidente, este tipo de acciones son fundamentales para acercar la ciencia a la sociedad: “La ciencia tiene que estar en la calle, y las experiencias de las personas con diabetes también deben trasladarse al laboratorio”.
Además, la participación ciudadana ha sido clave. Dorsales solidarios, camisetas benéficas y rifas organizadas en distintos puntos del recorrido han permitido recaudar fondos gracias a la implicación de comercios locales y vecinos. La respuesta, según la organización, ha superado las expectativas iniciales.
Desde la Asociación Guipuzcoana de Diabetes, su presidenta ha destacado sobre todo el impacto en visibilidad: “Mucha gente que no conocía la asociación se ha acercado, ha preguntado y se ha interesado. Ese era uno de nuestros grandes objetivos”.
El reto también ha servido como punto de encuentro entre asociaciones, profesionales sanitarios, investigadores y familias, generando una red de apoyo que va más allá del deporte. En algunas localidades, incluso, grupos de madres y niños con diabetes participaron en los eventos organizados, reforzando el carácter comunitario de la iniciativa.
Con una “resaca de felicidad”, como la han definido los organizadores, el balance es claro: más conciencia social, más visibilidad y un impulso a la investigación en una enfermedad que afecta a más de 500 millones de personas en el mundo.
Mientras tanto, la atleta ya piensa en sus próximos desafíos, entre ellos un campeonato del mundo de 100 kilómetros en septiembre, demostrando que la resistencia, cuando se combina con planificación y propósito, puede convertirse en una potente herramienta de concienciación social.
No hay comentarios:
Publicar un comentario