La Zona de Bajas Emisiones en Irun plantea 30 exenciones y escaso impacto en el uso del vehículo privado
El consistorio irunés redoblará sus esfuerzos informativos a partir de este jueves con una sesión abierta en Palmera Montero y la posterior apertura, en julio, de una oficina de atención presencial en la Plaza Txanaleta para resolver dudas vecinales.

Paseo Colón a la altura de la plaza El Ensanche en Irun
El Ayuntamiento de Irun ha detallado el contenido de la ordenanza reguladora de la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un documento que contempla un amplio abanico de 30 exenciones acordadas tras un periodo de participación ciudadana. Los delegados de Desarrollo Sostenible, Borja Olazabal, y de Desarrollo Urbano, Sergio Javier, han explicado los pormenores de una normativa que abarca una extensión de 0,76 kilómetros cuadrados en el centro de la ciudad. Tras su aprobación inicial en el Pleno de mayo, el texto afronta ahora una fase de alegaciones públicas antes de su aprobación definitiva, prevista para el último trimestre del presente año, aunque las restricciones no entrarán en vigor de forma efectiva hasta la primavera de 2028, año y medio después del visto bueno definitivo.
Una campaña contra los bulos y la desinformación
El delegado de Desarrollo Sostenible ha querido salir al paso de las dudas y "falsas informaciones" que se han propagado en los últimos tiempos a través de las redes sociales, donde se han detectado "bulos y miedos infundados" que no se corresponden con el texto legal. A este respecto, Borja Olazabal ha insistido en que "no se trata de que la Zona de Bajas Emisiones sea un muro o un espacio inaccesible para la población", sino que el objetivo prioritario del consistorio de Irun pasa por "evitar el tráfico de paso en la ciudad". De este modo, la administración local pretende que la ciudadanía no utilice el vehículo privado para cruzar de un lado a otro del municipio, fomentando en su lugar los trayectos a pie, en bicicleta o mediante el transporte público. El responsable local ha aclarado que "bajo ningún concepto se va a impedir que los residentes accedan a sus viviendas, que se acuda a una consulta médica o que se realicen actividades comerciales y cotidianas dentro del perímetro acotado".
Por su parte, el delegado de Desarrollo Urbano ha enmarcado la implementación de la ZBE dentro de "una estrategia global para reordenar el espacio público y consolidar un modelo urbano mucho más humano y habitable", alejándose de una supuesta guerra contra los coches. Sergio Javier ha manifestado que se busca que "incentive hábitos más saludables" en una localidad que resulta "cómoda para caminar", donde la mayoría de los desplazamientos en la zona centro ya se realizan a pie. Con el propósito de mitigar la desinformación existente, el ayuntamiento reforzará de manera notable los puntos de atención presencial, y para ello se abrirá en julio una caseta informativa en la Plaza Txanaleta, un espacio centralizado donde los iruneses podrán contrastar de primera mano cómo les afecta la ordenanza y resolver dudas sobre gestiones como las declaraciones responsables, que permitirán el acceso diario a gremios y autónomos sin distintivo ambiental.
Dos fases y un amplio catálogo de autorizaciones
La aplicación de la normativa se articulará en torno a dos fases temporales bien diferenciadas según la progresividad del potencial contaminante de los vehículos, fijando metas que se alinean con las estrategias locales del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) y el Plan de Acción para el Clima y Energías Sostenibles (PACES). La técnica de Desarrollo Sostenible, Maider Basurto, ha precisado que la primera fase se extenderá desde la entrada en vigor de la ordenanza hasta el 31 de diciembre de 2029, un periodo en el que "las restricciones afectarán exclusivamente a los vehículos a motor que carezcan de distintivo ambiental, permitiendo el libre acceso a aquellos que posean las etiquetas ECO, 0, C y B". La segunda fase arrancará el 1 de enero de 2030, momento en el que la prohibición genérica se ampliará y pasará a englobar también a los vehículos con distintivo B. En relación con el parque móvil que circula habitualmente por Irun, el último diagnóstico municipal cifraba en un escaso 15% o 16% el volumen de turismos sin etiqueta, si bien el impacto real en la restricción del coche particular será todavía menor y mucho más reducido al aplicar el generoso catálogo de moratorias aprobado.
El amplio listado de exenciones permanentes y transitorias busca flexibilizar la norma general para "garantizar la actividad económica y las necesidades particulares de la población". La técnica municipal ha desglosado que se establecerán accesos automáticos mediante cámaras de lectura de matrículas para ciclomotores, motocicletas de pequeña cilindrada, vehículos históricos, personas con movilidad reducida y residentes con vehículos en propiedad dentro de la ZBE o en zonas OTA parcialmente afectadas. Por otra parte, mediante la tramitación previa de una declaración responsable, se autorizará el paso de vehículos comerciales, autónomos, servicios de emergencias y traslados justificados, además del acceso libre a parkings de rotación, hoteles y talleres. La ordenanza también contempla un periodo de margen de 18 meses para realizar labores de concienciación de cara al público procedente de Francia, y paralelamente se coordinará con la reciente adjudicación de las mejoras de Irunbús, un servicio de transporte urbano que ha experimentado un crecimiento notable al alcanzar los 2,3 millones de viajeros registrados en el último balance oficial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario