La Junta del Alarde mixto de Irun ha asegurado que, tras haberse cumplido este año el 30 aniversario del momento en el que un grupo de mujeres pidió poder participar "en igualdad" en esta fiesta, hoy "nadie puede ignorar que cada 30 de junio "cientos y miles de mujeres, jóvenes y mayores", deciden que quieren tomar parte en este desfile.

La Junta del Alarde mixto ha hecho balance de la última edición de este festejo en una nota en la que desvela que unas 2.400 personas tomaron parte en su celebración.

"Se confirma año tras año que las mujeres de Irun quieren poder disfrutar en igualdad en el acto más emblemático y tradicional de nuestras fiestas, el Alarde de San Marcial", explica.

"Ya nadie puede ignorar que cientos y miles de mujeres jóvenes y mayores deciden que el día 30 quieren participar en el Alarde. Y año tras año somos testigos de la emoción que nos reporta esta experiencia de la que hemos sido excluidas durante muchos años", agrega.

"Este año -prosigue- de nuevo la celebración del Alarde de San Marcial se ha convertido en una fiesta para disfrutar, más allá de la música, del hermanamiento que supone hacer un Alarde paritario, sin exclusiones, donde todas las personas son bienvenidas".

Anomalía institucional

No obstante, la Junta del Alarde mixto denuncia "la anomalía institucional que supone que un grupo de particulares organice el 'Alarde Paritario', mientras que la institución más próxima, el Ayuntamiento de Irun, con su alcaldesa, Cristina Laborda, a la cabeza, se desentiende de esta responsabilidad, que no es otra que la de garantizar la igualdad entre hombres y mujeres en las fiestas".

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"Es una responsabilidad inapelable, e ignorarla cuestiona y deslegitima la propia institución. Después de 30 años ha llegado la hora de que el Ayuntamiento convoque y organice un Alarde para toda la ciudadanía. No cabe dejar la libertad y dignidad de las mujeres en manos privadas; sólo la institución puede y debe garantizar sus derechos", remarca.

En este sentido, desvela que durante las semanas anteriores al Alarde tuvo lugar "una campaña en redes sociales donde llamaban a realizar acciones" contra el desfile mixto, con el fin de "amedrentar y hostigar" a sus integrantes.