Nuria Alzaga: "El balance es bueno, pero hacemos autocrítica, más actividades no se puede, el objetivo es ir a mejor"
La delegada de Cultura de Irun y la hostelería local analizan en Radio Irun unos Sanmarciales marcados por la reorganización logística ante el calor y el reto de optimizar la calidad del programa.

Las fiestas de San Pedro y San Marcial cierran su última edición con una afluencia masiva y la necesidad de adaptar las futuras programaciones a las contingencias climáticas y al descanso vecinal. La delegada de Cultura del Ayuntamiento de Irun, Nuria Alzaga, y el responsable del Bar Manolo, José Mari, han analizado en Hoy por hoy Irun el desarrollo de unas celebraciones marcadas por una exigente reorganización interna debido a las extremas condiciones meteorológicas y la alta concentración de eventos en el centro urbano. Desde el consistorio se ha descartado incrementar el volumen de actividades de cara a los próximos años para centrar los esfuerzos de la administración local en optimizar las infraestructuras existentes y la coordinación con las entidades locales.
El impacto socioeconómico y la saturación del calendario festivo
La respuesta del público a la oferta cultural se ha traducido en la asistencia de unas 50.000 personas a los conciertos principales, un volumen que equivale prácticamente a la población total del municipio. Esta afluencia masiva genera un importante retorno en la economía local, especialmente en el sector servicios del centro de la ciudad. El responsable del Bar Manolo ha señalado que "las fiestas suponen un impulso muy grande y un alivio financiero fundamental para afrontar los meses de verano", tradicionalmente más tranquilos en la facturación hostelera de la zona alta.
El crecimiento progresivo de la programación musical y social durante todo el mes de junio ha reabierto el debate en torno a la conciliación entre el ocio urbano y el descanso de los residentes. La delegada de Cultura ha especificado que "el consistorio no contempla incrementar el número de citas", argumentando que "a más ya no se puede ir" y que "el objetivo institucional pasa exclusivamente por ir a mejor". Alzaga ha atribuido la extensión del calendario a "la alta implicación de las asociaciones locales" y a las dificultades de encaje que surgen cuando las fechas principales de las fiestas patronales coinciden en días laborables, lo que obliga a "adelantar eventos a los fines de semana previos" para garantizar la viabilidad.
La gestión de la ola de calor y el papel de los refugios climáticos
Las extremas temperaturas registradas durante las jornadas festivas obligaron al Departamento de Cultura a coordinar medidas extraordinarias junto al área de Bienestar Social tras la convocatoria de una mesa de crisis municipal. La reorganización logística afectó a un total de 21 actividades que debieron ser modificadas sobre la marcha para priorizar la seguridad ciudadana. Entre los cambios más significativos destacó el traslado de los hinchables y juegos infantiles desde los barrios periféricos hasta las instalaciones del Centro Cultural Carlos Blanco Aguinaga (CBA).
Esta infraestructura funcionó como un refugio climático de referencia, registrando un aforo completo que obligó a establecer colas de espera en los accesos. La delegada de cultura ha reconocido que "más del 40% de los usuarios que acudieron a las actividades infantiles en este recinto no conocían el espacio previamente", un hecho que abre un periodo de reflexión institucional sobre "el alcance habitual de la programación ordinaria del centro". Asimismo, la tradicional comida de mayores, que congrega a 700 comensales, requirió una doble reprogramación de fechas y el traslado definitivo de todo el operativo, incluyendo transportes y cáterin, al recinto ferial de Ficoba debido a sus ventajas de climatización.
Ajustes en la programación y civismo para las próximas ediciones
La evaluación técnica del área de Cultura ha detectado la "ausencia de determinados géneros musicales en el cartel principal", recogiendo las peticiones ciudadanas para reincorporar el rock y el metal en los próximos años. En la libreta de notas que Alzaga ha reconocido llevar cada día también se ha registrado "la necesidad de ampliar las actividades ligadas al agua ante la previsión de veranos más calurosos", así como la revisión de los solapes horarios detectados entre la finalización de los monólogos en el centro y el inicio de los servicios de transporte en Ficoba.
Por su parte, el sector hostelero ha remarcado la importancia de consolidar los canales de comunicación previos con el ayuntamiento, que actualmente notifica con antelación los horarios y ubicaciones de los conciertos para coordinar las previsiones de existencias y las solicitudes de ampliación de horarios de cierre. José Mari ha apelado al "civismo general respecto al uso de las vajillas y la retirada de vasos de las inmediaciones de los establecimientos", recordando que el mantenimiento de la calidad y de la identidad del servicio hostelero requiere un compromiso compartido entre la gestión del personal y el comportamiento del público durante las grandes aglomeraciones.
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