miércoles, 19 de enero de 2022

«Había mucho humo y no veíamos el final del pasillo, pero hemos podido salir sin problemas»

Noticia publicada en Diario Vasco,el miércoles día 19 de Enero de 2022.

Incendio en el Instituto Pío Baroja de Irun 

«Había mucho humo y no veíamos el final del pasillo, pero hemos podido salir sin problemas»

Un incendio provocado por trabajos de soldadura en el tejado del Instituto Pío Baroja de Irun obligó a desalojar a los 300 estudiantes del centro

 


JOANA OCHOTECO Irun

Se quedó en un susto, pero en uno bien grande. Los 300 estudiantes del Instituto Pío Baroja de Irun, sus profesores y demás trabajadores del centro tuvieron que ser evacuados ayer a mediodía a causa de un incendio que comenzó en el tejado del edificio, que está de obras. La densa humareda, e incluso las llamaradas, fueron visibles desde muchos puntos de la ciudad y el suceso generó preocupación pero, por suerte, no hubo que lamentar ningún herido ni más daños que los materiales.

Todo empezó minutos antes de las 12.30 horas: una alumna que en ese momento se encontraba en una clase del tercer piso, el más alto del edificio, contaba que «ha empezado a sonar el timbre del patio, pero no era la hora de bajar y, además, sonaba de forma continua, sin parar». «Al principio hemos pensado que sería un simulacro», añadía una de sus compañeras, «pero nuestro profesor enseguida ha dicho que no, que no estaba previsto hacer ninguno». «Un chico que había ido al baño, al abrir la ventana, ha visto las llamas. Ha vuelto a su clase, ha avisado a la profesora y ella ha empezado a avisar a todo el mundo».

La situación más complicada estaba, precisamente, en ese tercer piso del edificio, justo debajo del tejado: minutos después de la evacuación y mientras los bomberos trabajaban en la extinción de las llamas, los estudiantes ya apuntaban a que «están haciendo algunas obras en el tejado. No sabemos cómo ha sido pero parece que el fuego ha empezado allí». Efectivamente, los trabajos de soldadura que se estaban realizando fueron la causa del incendio. La Diputación Foral de Gipuzkoa informó de que se barajaba la hipótesis de que «alguna chispa haya escapado y haya alcanzado la madera». Las llamas se extendieron en parte del tejado del centro.

«Mi aita me está echando la bronca por no haberle avisado de que estoy bien», comentaba a sus amigos una joven mientras respondía a los mensajes en su móvil. Muchos padres y madres de alumnos se enteraron del incendio por las imágenes y vídeos que corrieron por WhatsApp y redes sociales. Cientos de jóvenes, muchos de ellos teléfono en mano para tranquilizar a sus familiares, esperaron en la calle Elkano mientras los bomberos sofocaban las llamas, accediendo al tejado tanto desde esta calle como desde la trasera, la calle Aduana. Las inmediaciones del Instituto Pío Baroja quedaron cortadas al tráfico y hasta allí se trasladaron, además de cuatro camiones de bomberos de los parques de Bidasoa y Costa, efectivos de la Ertzaintza y de la Policía Local y ambulancias.

Las imágenes del desalojo.

Galería. Las imágenes del desalojo. / f. de la hera

Si bien el protocolo de evacuación del instituto funcionó a la perfección y el edificio pudo desalojarse rápidamente, algunos de los jóvenes seguían con el susto en el cuerpo: «nosotras teníamos que cruzar todo el pasillo para salir», explicaba una de las estudiantes que se encontraba en el tercer piso en el momento del incendio. «Había mucho humo y no veíamos el final del pasillo, pero hemos podido salir sin problemas». «Aunque nuestro profesor de inglés ha salido el último y tenía la cara un poco sucia por el hollín», añadía una de sus amigas.

Rápido, pero sin caos

Este grupo de jóvenes destacaba que «no ha habido nada de caos a la hora de salir. Todo el mundo andaba rápido, pero sin correr, y las escaleras no se han colapsado en ningún momento. Ha sido todo bastante rápido y sin ningún problema», aseguraban. Una de las alumnas se refirió a «ese chico que ha visto el fuego al ir al baño y a la profesora de euskera que ha dado el aviso. Gracias a ellos nos hemos enterado enseguida y hemos podido salir rápidamente».

Afortunadamente, a parte del susto, los únicos daños que hubo que lamentar fueron materiales. Una profesora fue atendida en la ambulancia que se desplazó hasta el lugar por una inhalación leve de humo, pero «ha estado dentro apenas cinco minutos y se encontraba bien», apuntaba uno de sus compañeros.

No obstante, hasta que pudo confirmarse que no se había producido ningún daño personal, el suceso causó un gran revuelo en Irun: no sólo por esa densa columna de humo que se podía ver desde buena parte de la ciudad, sino también por el gran volumen de fotografías y vídeos del incendio que saltaron de móvil en móvil. Antes de que comenzasen las labores de extinción, las llamas eran perfectamente visibles en el tejado del centro. En uno de los vídeos que circularon por las redes sociales, además, se podía ver cómo en un determinado momento las llamas provocaron una explosión. Vecinos de la zona aseguraban haber escuchado varios estallidos. Un grupo de estudiantes que en el momento del incidente se encontraba en un aula alejada del foco del incendio comentaba que, al oír el ruido, «hemos pensado que el fuego se había originado por una explosión en el laboratorio».

Una vez aclarado el origen del incendio y que no había ningún herido, las mayores preocupaciones pasaron a ser otras: «¿Voy a poder entrar a por la moto?», preguntaba una joven, que tenía su vehículo aparcado en el patio del instituto. Mientras, un agente de la Policía Local le acercaba su bicicleta a un joven que esperaba al otro lado de la zona acordonada. Uno de los profesores del centro explicó que, si bien las clases quedaban suspendidas durante el resto de la jornada, «nos han comentado que los estudiantes podrán entrar, de forma ordenada y acompañados, a recoger sus objetos personales. Muchos han dejado las llaves de casa y los móviles dentro».

«Aprobado general»

Una vez se pasó el susto, la situación dio para que se escuchasen comentarios jocosos entre los chavales: «Es que, tía, vaya show. Tantas veces deseando que se suspendiesen las clases por algo, y mira», decía una chica entre risas. «Entonces, mañana no hay insti, ¿no?», preguntaba otro alumno, si bien la respuesta fue negativa: las clases se reanudan hoy a las 8.00 horas, tal y como confirmó la dirección. Y un tercer joven, en conversación con uno de sus profesores, lo tenía clarísimo: «Yo creo que esto se merece un aprobado general».

No hay comentarios: