martes, 26 de enero de 2021

«El tango es como un acercamiento y un abrazo entre dos desconocidos»

Noticia publicada en Diario Vasco,el martes día 26 de Enero de 2021.

«El tango es como un acercamiento y un abrazo entre dos desconocidos»

Un irundarra y una francesa enamorados del tango argentino y con una escuela que es un viaje a Buenos Aires

Marion y Asier dan clases en su escuela de Irun, El Sótano en la Avenida Gipuzkoa, pero también en Donostia o Bayona. / F. DE LA HERA
Marion y Asier dan clases en su escuela de Irun, El Sótano en la Avenida Gipuzkoa, pero también en Donostia o Bayona. / F. DE LA HERA
YLENIA BENITO

Es una noche de verano, así que en 'El Sótano' hace calor. Suenan las primeras notas de 'Recuerdo', la maravillosa canción del gran Oslvaldo Pugliese. Solo el comienzo ya te arrastra a la pista y te remueve todos los sentimientos. «Ayer cantaron poetas y lloraron las orquestas en las suaves noches del ambiente del placer». En 'El Sótano' cantan poetas cada día, lloran orquestas con melodías que remueven las entrañas y el ambiente siempre es de placer. De ese placer que produce agarrar a tu pareja y bailar un tango como el de Osvaldo Pugliese. No es un recuerdo, o sí. Esto sucede cada día en 'El Sótano' de Irun, pero la escuela de Asier y Marion nació con el recuerdo de algunas maravillosas noches en Buenos Aires, en el otro sótano. Y es que en Irun tenemos la oportunidad de recordar e imitar las noches de milonga de Buenos Aires. 'El Sótano' irundarra también es un sótano, también se bailan tangos y también suena Osvaldo Pugliese. No es un recuerdo, es real.

–Bajaba las escaleras del portal en la Avenida Gipuzkoa y me ha parecido que bajaba a Buenos Aires, Asier.

–(Risas) Es nuestra intención, que cuando cruzas la puerta te sientas en Buenos Aires, en un lugar lleno de tango.

–Dicen que no es lo mismo contarlo que vivirlo y tú lo has vivido.

–Así es. Todo empezó allí, en Buenos Aires. Estuve cuatro años viviendo allí. Me fui por cuestiones de trabajo, era cocinero, pero me enamoré del tango y empecé a tomar clases.

«Fui a Buenos Aires a trabajar como cocinero, pero me enamoré del tango y empecé a bailar»ASIER GALARDI

–¿Habías bailado antes?

–Nunca. Había sido músico, eso sí, pero nada más. Estar allí en Buenos Aires me hizo ver el auténtico tango, el social. Al cabo de cuatro años de estar tomando clases allí, en 2003 volví y decidí abrir una escuela de tango aquí en Irun.

–¿Qué es lo que te enamoró del tango?

–El acercamiento en un abrazo de dos desconocidos. El hecho de bailar sobre una música que desde el primer momento me tocó muy adentro. Es una música muy visceral. A veces, el tango tarda en llegarte, pero cuando ocurre te atrapa. Yo vi bailar a una pareja un tema y fue amor a primera vista, pero sucede de otras formas.

–¿Dejaste la cocina por el tango?

–No de inmediato. La cocina la dejé en el 2011. En ese momento sí que me di cuenta de que no podía hacer las dos cosas a la vez. Ahí di el paso y empecé a tener más trabajo en la escuela.

–¿Fue fácil conseguir más enamorados del tango en Irun?

–Bueno, ha sido poco a poco, un trabajo de hormiguita. Y ahora tenemos alumnos hasta de Japón. Date cuenta de que esta es una escuela solo de tango, no ofrecemos otras opciones o bailes...

–Marion...

–Y otro matiz importante: tango argentino. En academias de bailes de salón hay tango, pero no es argentino. Es diferente, es europeo.

–¿Tú también te enamoraste del tango en Buenos Aires?

–Yo estudié ballet, danza contemporánea y piano desde pequeña. Me acuerdo que fui a ver un concierto de tango, un homenaje a Piazzolla, y fue un shock. Recordaré siempre ese momento porque sentí una vibración que no puedo explicar. Conecté con la música, pero empecé a tomar clases cuando estuve en Bolivia. Era estudiante de empresariales e hice unas prácticas allí. En seguida me enamoré del baile. Incluso me fui de viaje con mi profesora de tango boliviana a Buenos Aires un mes con la intención de bailar.

–¿Y desde entonces no te has separado del tango?

–Bueno, después empecé a trabajar en la ópera pero siempre bailando por placer hasta que decidí parar e irme un año a estudiar a Buenos Aires. Dejé todo porque la pasión era muy fuerte. Allí bailé un montón y al volver no tenía el deseo de enseñar.

–¿Por qué?

–Porque allí en Buenos Aires mis amigas milongueras me decían que era más difícil encontrar una pareja de baile que un marido. (Risas) Así que lo que quería era organizar un evento de tango, una maratón. Empecé a organizarlo en Bayona y entonces encontré a Asier.

–¿Pero tenías pareja de baile, Asier?

–En esa época sí, pero organizamos el evento y después al tiempo mi pareja se fue y empecé a bailar con Marion. Empezó a reemplazarla en algunas clases y hasta hoy.

«El tango es para todo el mundo, pero hay que venir dispuesto a abrirse emocionalmente»MARION BELGUIRAL

–Además de dar clases y organizar eventos, también tuviste tiempo de competir. ¿Verdad?

–Sí, tuve mis experiencias allá por el 2006. Fui al Campeonato de España y ganamos en la modalidad de tango salón, lo que nos dio el pase para ir a competir a nivel mundial. Allí, en Buenos Aires, llegamos hasta la semifinal.

–¿Hay enamorados del tango como vosotros por todo el mundo?

–No tengas duda. Nosotros ahora damos clases aquí, en Donostia, Bayona y Pau y tenemos alumnas y alumnos de todas partes.

–¿Qué es lo más difícil de enseñar en el tango, Marion?

–El abrazo. Y más en el País Vasco. (Risas) El tango es para todo el mundo, pero hay que venir dispuesto a, de alguna manera, abrirse emocionalmente. El tango es un diálogo y un abrazo como ha dicho Asier. Y la actitud y el sentimiento son muy importantes. El tango te atrapa. Te aseguro que quien prueba, repite.

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